janeiro 03, 2013

Argentina y la rebelión de los “ni ni” (UniNomade-LA)

PICICA: "Pero la rebelión manifiesta también la potencia de su accionar de vida, su capacidad y poder de movilización y de expresión Revela lo que puede un cuerpo cuando se superan determinados límites. La capacidad para sobrepasar el control del poder que intenta colarse tras los planes sociales. Indicativa también de la construcción de un poder común capaz de extenderse geográficamente sin previa organización, escapando al espacio político. Capaz igualmente de utilizar métodos comunes, que les posibilita, al menos, el poder reemplazar, aunque de manera efímera, aquella vida de la ñata contra el vidrio. Esto es, el poder acceder a los objetos de consumo que, de manera casi indecente, proliferan en los escaparates de fin de año. Es igualmente reveladora de la voluntad de los ni ni de hacer valer su propia existencia como vida social y política, como bios y no como zoe, es decir como simple animalidad, fenómeno que se produce cuando el bios se encuentra frente a problemas que hacen a la propia superviviencia, como el derecho a la alimentación. Lo que se ha manifestado en la rebelión es la voluntad indelegable de tomar la propia palabra, voluntad de devenir sujeto, sin mediaciones de su propia historia, y no solo objeto del discurso y de prácticas de otros. Nos encontramos frente a una potencia de subjetivación a partir de una dimensión del común, ligado al propio territorio y a las condiciones materiales, políticas y sociales de existencia que este último proyecta, que ha permitido por primera vez comprender que se trata de un sujeto colectivo nuevo, agenciamiento de singularidades tras la invención de un nosotros producido por un contexto de lucha."

Argentina y la rebelión de los “ni ni”



Cesar Altamira (Arg.)
            "Las pérdidas son cuantiosas" dice un comunicado de la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa): "en 40 de las ciudades afectadas, hubo 292 comercios saqueados con pérdidas estimadas en 26,5 millones de pesos" (unos seis millones de dólares al cambio oficial). "Pero la cantidad de comercios afectados superaría los 500 cuando se agregan locales comerciales que, si bien no fueron saqueados, quedaron expuestos a roturas de vidrios y otro tipo de daños significativos", añadió. Tal es el saldo de dos días de asaltos a supermercados y pequeños comercios de comestibles, en especial los supermercados chinos. Dos días de una furia impensable en ciudades del pais. Desde Bariloche hasta la provincia del Chaco, pasando por Rosario y Gobernador Gálvez de la Provincia de Santa Fé; Neuquén y Viedma (ciudades del sur del país); la ciudad de Campana distante unos 70 km de la Capital Federal e importantes ciudades del conurbano bonaerense, San Fernando, Tigre, La Matanza, Jose C. Paz, San Martín, Malvinas, La Plata etc. Agitados días pre navideños fuera de agenda para cualquier analista político, la oposición y, más aún, para el gobierno. Éste, ante la contingencia respondió con desatino: desde responsabilizar a los dirigentes de la CGT opositora, el camionero Moyano, la CTA, igualmente opositora, Micheli, así como al gastronómico Barrionuevo, ex-menemista, quienes habían realizado una concentración días antes en la Plaza de Mayo tras reclamos por demandas incumplidas; hasta buscar en los narcotraficantes que proliferan en las barriadas pobres de las ciudades a los autores y principales instigadores materiales. Cualquier opositor fue tildado de responsable: "No hay que ser ingenuos, hay sectores que están intentando generar caos y zozobra en la Argentina, con el objetivo de frenar la paz social", declaró el Jefe de Gabinete Abal Medina agregando que "el conjunto de los argentinos" saben que"son hechos aislados, organizados y estructurados, que no se llevaban comida, sino LCDs", las palmas de los desatinos.El viernes por la noche haciendo zapping con el televisor era posible leer en los cinco canales pro gobierno, algunos oficiales y otros recientemente adquiridos por amigos del poder (más allá de la cacareada “democratización de la palabra” que conlleva la ley de medios):“Robos y saqueos organizados”.(resaltado nuestro)
                       
            ¿Dónde rastrear esta explosión de los pobres? ¿Cómo dar cuenta del estallido luego de casi 10 años de un fuerte crecimiento económico que disminuyó la pobreza y la desocupación acompañado por planes sociales que buscaron mitigar la precariedad laboral y la ausencia de trabajo?  ¿Acaso las políticas de inclusión social con sus planes no eran consideradas exitosas, ya por el gobierno, ya por la propia oposición, quien solo las cuestionaba debido a su carácter de supuesto clientelar? ¿Acaso alguien podía proyectar que un estallido de este tipo era posible en el verano del 2012, cuando toda la sociedad se preparaba para las fiestas? Es la previsibilidad la que estalla, mientras  la contingencia se adueña, cuando no, una vez más, del horizonte político. 
            Hoy es manifiesto que un malestar profundo se gestaba entre los sectores más marginales. No fueron  pocos los referentes de las organizaciones sociales, aquellos que van y vienen todos los días chapoteando la miseria y la pobreza extrema en el conurbano, que habían advertido que los bolsones de comida, que integran algunos de los planes sociales se habían reducido en los últimos meses en cantidad y en calidad, al tiempo que las demandas de sus beneficiarios aumentaban al ritmo de una inflación que en el último año alcanzó al 25 %. Ante un déficit fiscal en aumento, el gobierno no sólo trasladó durante el año a las provincias el ajuste social, sino que, paralelamente, comenzó a administrar los planes sociales en cuenta gotas favoreciendo a los intendentes “amigos” y relegando a los no kirchneristas. Basta observar que los principales saqueos no se produjeron en los lugares más vulnerables como Florencio Varela, Quilmes o Berazategui en el sur bonaerense, sino en la zona norte del Gran Buenos Aires, relativamente más “rica” que éstos otros. Los comedores populares, que algunas de esas organizaciones sostienen, habían tenido que limitar su actividad a tres días a la semana, ante la disminución de los bolsones de comida.”Hay bronca, una bronca que el año pasado a estas alturas no se manifestaba” dicen estos referentes. Un año antes se afirmaba que “el Gobierno algo está haciendo”; “en estos días la situación ha cambiado considerablemente”. Los datos son elocuentes: los planes sociales se congelaron, salvo los ligados al Plan Argentina Trabaja que lograron un aumento que los llevó a 1.750 pesos. La canasta básica alimentaria, aquella necesaria para no ser considerado pobre, está calculada aproximadamente a  3900 pesos. Todo una manifestación de las carencias estructurales, más aún, cuando quienes perciben los planes no disponen de aguinaldo y vacaciones. Sumas todas que no alcanzan el calificativo de salario. Aunque, debemos agregar, no se trata solamente de revelar que los planes sociales son insuficientes, o que han perdido valor, y que ya no sirven como contención de los excluidos. Hay una nueva pobreza asalariada que ha vuelto a los barrios precarios porque no puede sostener los standards que alcanzaron con el empleo formal. Aunque ahora los bajos salarios precarizados compiten con las ganancias del que merca (deal) en el barrio. Se calcula que la pobreza alcanza hacia fin de 2012 al 24 % de la población.
            Llamó la atención que quienes participaron muy decididamente en la rebelión fueran jóvenes adolescentes, muchos de ellos, los de 18 a 20 años, tenían solo cinco años cuando el inicio del kirchnerismo. Los saqueos son el espejo de la desintegración, de la explosión de los más jóvenes y pobres sin futuro, de su resentimiento y frustración; de la dificultad para sostener la mesa familiar en la estructura de la sociedad; del odio a la policía y a los “cobanis”. Se trata de una juventud que carece de oportunidades de empleo, atravesada por la droga y cuya indigencia y exclusión ha crecido casi sin límites en esta década. Sin duda que a este resultado se llegó luego de un largo proceso que comenzó durante el menemato, en la última década del siglo pasado, y que se ha mantenido a contrapelo del proclamado “modelo de inclusión social”. El kirchnerismo no es responsable de su surgimiento pero sí de su permanencia y crecimiento. Juventud que testimonia la pérdida de lectura crítica y la postración ante el poder de los intelectuales kirchneristas nucleados en Carta Abierta, ausentes por lo demás en estos días, amparados casi hasta el hastío en aquella repetitiva declamación de que “queda mucho por hacer” o en aquella otra “hemos avanzado y sabemos que no es todo, pero debemos mantener el rumbo asentado en este modelo de inclusión social, mientras se muestran incapaces de generar una lectura diferente
            Lo que ha funcionado en estos días a nivel del discurso del poder, llámese gobierno, medios u oposición ha sido el rechazo a otorgar todo valor político a lo  sucedido, más allá de las exculpaciones del gobierno. Como la sublevación no comparte ni habla el lenguaje de la representación política, entonces, o bien carece de habla y se aparece como incapaz de expresión política, o bien es estigmatizada como cruel y violenta a la que se debe responder mejorando los dispositivos de seguridad.
Se trata de un análisis que a menudo condena a quienes habitan las barriadas tras una naturalización de su “improductividad”. O bien se asocia dicha esterilidad a la vagancia natural, a la fácil elección, responsable, no sólo de la fractura social del desempleo y de la degradación de las condiciones de existencia, sino, y lo que es más brutal, interiorizada como una patología que se manifiesta bajo la forma de violencia destructiva a la que hay que temer. Se trata de una ineficacia productiva que en estos días funciona como un poderoso mecanismo de control sobre estas poblaciones, diferente al mecanismo de disciplinamiento, propio de épocas fordistas, cuando las barriadas conformaban el reservorio de la fuerza de trabajo para las ciudades vecinas. En épocas postfordistas la demanda de mano de obra no calificada ha disminuido de manera drástica. El tránsito al postfordismo podría haber sido utilizado como ocasión para transformación de la barriada. El cierre de las fábricas no puede ser interpretado como el fin del trabajo. En realidad lo que ha cambiado es la naturaleza del trabajo que tiene hoy exigencias diferentes. La modalidad de trabajo que se expande es la del cuidado personal, cuidado de niños y de ancianos, así como aquella relacionada a la de los cajeros y repositores de supermercados, de distribuidores de los fast food, de servicios de vigilancia nocturna, incluso a la de los propios trabajadores intermitentes del espectáculo en la vía pública. Y el tránsito de una modalidad de trabajo a otra en estos espacios urbanos podría haberse integrado al nuevo tipo de empleo, a las nuevas condiciones de valorización, a condición que se les hubiera otorgado saberes y formación. Es en este punto donde se observa la ausencia del estado y de las políticas públicas tendientes a la formación, enseñanza y a la recalificación de la fuerza de trabajo para adaptarla a los nuevos tiempos.
Los análisis oficiales y de la oposición, incluso los de las propias organizaciones sociales llamadas de izquierda nos reenvían a un tipo de trabajo ya superado (fordista) mientras proliferan a nivel social los nuevos trabajos de tipo comunicativo, afectivo, relacional, cooperativo y  en red. En las barriadas el desempleo de los jóvenes alcanza tasas que bordean el 30% mientras que el empleo aparece como regalo del pasado del que gozaban sus padres. Sin ninguna mención a las nuevas modalidades de trabajo se condena a los jóvenes de antemano por encontrarse incapacitados para desarrollar una tarea que hoy ya no existe.
            Hay cerca de 900.000 jóvenes, entre 18 y 25 años, llamados los “ni ni”: es decir que ni trabajan ni estudian, casi un 20 % de la población juvenil de los hogares de menores ingresos. Personas que en la vida diaria no son tomadas en cuenta ni por los medios, ni por la llamada “opinión pública”, que salieron de sus “villas” o barrios e irrumpieron en “lo público”. Todos conocían de su existencia; también están en las estadísticas y los políticos hablan de sus necesidades. Pero otra percepción se produce cuando se asumen como sujetos e irrumpen en “la política”, saliendo de cualquier posible control clientelar expresándose en acontecimientos colectivos y públicos. Son aquellos jóvenes que, cansados de buscar trabajo o de ser sometidos a trabajos indignos, ocupan las esquinas de las barriadas, tomando alcohol o consumiendo paco, aquella droga de la más baja estofa que termina quemándoles la vida. Jóvenes que necesitan del consumo de las zapatillas y de los celulares para poder presentarse en sociedad. Jóvenes que encuentran su futuro en una maternidad temprana. Las estadísticas revelan que el 30 % de las madres son menores de edad y buscan en Los Planes de Ayuda Familiar o en los 340 pesos mensuales de la Asignación Universal por Hijo la dignidad perdida. 
            Esta rebelión de los “ni ni”  condiciona y molesta a los poderes reales, sobre todo porque aparece a la luz lo que permanecía oculto y nos recuerda a todos la “miseria”, la opresión y la indigencia; al semejante que padece y sufre. Frente a la incitación al consumo por los avisos con liquidaciones navideñas del 30% que bombardeaban las cabezas de muchos desamparados, atrapados por el clima de la época, se llevaron las mercaderías con rebajas del 100%. Resulta cuando menos curioso que un gobierno que ha identificado el bienestar social con una fiesta de consumo quede ciego ante esta lógica. 
            Pero la rebelión manifiesta también la potencia de su accionar de vida, su capacidad y poder de movilización y de expresión Revela lo que puede un cuerpo cuando se superan determinados límites. La capacidad para sobrepasar el control del poder que intenta colarse tras los planes sociales. Indicativa también de la construcción de un poder común capaz de extenderse geográficamente sin previa organización, escapando al espacio político. Capaz igualmente de utilizar métodos comunes, que les posibilita, al menos, el poder reemplazar, aunque de manera efímera, aquella vida de la ñata contra el vidrio. Esto es, el poder acceder a los objetos de consumo que, de manera casi indecente, proliferan en los escaparates de fin de año. Es igualmente reveladora de la voluntad de los ni ni de hacer valer su propia existencia como vida social y política, como bios y no como zoe, es decir como simple animalidad, fenómeno que se produce cuando el bios se encuentra frente a problemas que hacen a la propia superviviencia, como el derecho a la alimentación. Lo que se ha manifestado en la rebelión es la voluntad indelegable de tomar la propia palabra, voluntad de devenir sujeto, sin mediaciones de su propia historia, y no solo objeto del discurso y de prácticas de otros. Nos encontramos frente a una potencia de subjetivación a partir de una dimensión del común, ligado al propio territorio y a las condiciones materiales, políticas y sociales de existencia que este último proyecta, que ha permitido por primera vez comprender que se trata de un sujeto colectivo nuevo, agenciamiento de singularidades tras la invención de un nosotros producido por un contexto de lucha.   
  
           En las barriadas hay déficit de vivienda, de transporte, de agua potable. Si los pueblos indígenas andinos acuñaron la categoría del Buen vivir, las barriadas del conurbano y de las grandes metrópolis argentinas son testigos del Mal vivir. Es decir del hacinamiento en la vivienda que potencia y posibilita todo tipo de relación incestuosa; de la existencia de trabajos absolutamente precarios tanto salarialmente, como por sus condiciones de trabajo. A esta situación se agrega el déficit de un transporte que reproduce el hacinamiento como espejo de la vivienda. Basta recordar el accidente ferroviario de la Estación Once en febrero de este año y su secuela de muertos para calificar al transporte de estas zonas. 
            Las metáforas tienen un efecto tranquilizador. La expresión "marginalidad", o la misma idea de "conurbano", crea la ilusión de que estas redes operan en un exterior social y geográfico. Sin embargo, están integradas al "centro", a las metrópolis con conexiones muy visibles. Son quienes venden los nuevos servicios urbanos, los limpia vidrios de las esquinas de las grandes ciudades, quienes aún siguen cartoneando, llevando, y contribuyendo a la limpieza de las grandes urbes, el packing de los electrodomésticos y TV de 40 pulgadas. Son quienes brindan su servicio para un mejor estacionamiento vehicular en las calles de los grandes centros urbanos. 
            Si el 19-20D en el 2001 fue la culminación de un ciclo de luchas que terminó con la década neoliberal iniciada por el gobierno peronista de Menem, las últimas explosiones sociales han transparentado las limitaciones y el fracaso de una política que, con rasgos neokeynesianos, impulsara otro gobierno peronista en estos últimos diez años. La ilusoria apuesta kirchnerista a la recuperación de políticas del pasado pre-globalización, como la sustitución de importaciones y el impulso al consumo, éste último emulando la lógica virtuosa del fordismo, ya no alcanzan los resultados esperados. En tiempos de capitalismo cognitivo la producción ha trascendido las fronteras fabriles, el trabajo se ha vuelto más inmaterial, comunicativo, producido en red, social, lingüístico y afectivo. Sólo a partir de reconocer esa nueva productividad social asentada en este nuevo tipo de trabajo en las barriadas será posible una  remuneración que permita ciudadanizar a los ni ni y reconocerles calidad de sujeto político en esta sociedad.

Fonte: UniNomade-LA

janeiro 02, 2013

TROPICÁLIA - O FILME 2012

PICICA: Só a liberdade de expressão nos livra da caretice nacional.
 

Tropicália O Filme 2012

Catarina TroianoCatarina Troiano

Publicado em 22/12/2012
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Um dos maiores movimentos culturais do Brasil ganha vida nesse documentário. Numa época em que a liberdade de expressão perdia força, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Tom Zé, Gal Costa, Arnaldo Baptista, Rita Lee, entre outros, misturam tradições populares às novidades internacionais criando o Tropicalismo, que abalou as estruturas da música popular brasileira influenciando várias gerações. Com depoimentos reveladores, raras imagens de arquivo e embalado pelas canções do período, Tropicália nos dá um panorama definitivo de um dos mais fascinantes movimentos culturais do Brasil.

FICHA TÉCNICA

Direção: Marcelo Machado
Produzido por Denise Gomes, Paula Cosenza,
Produção Executiva: Fernando Meirelles, Maurice James, Andrew Eaton, Oliver Kwon, Michael Blaha
Roteiro: Di Moretti, a.c. Marcelo Machado
Legendas: Inglês, Espanhol

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One of the biggest cultural movements in Brazil comes to life in this documentary. At a time when freedom of expression was winding down, Caetano Veloso, Gilberto Gil, Tom Zé, Gal Costa, Arnaldo Baptista, Rita Lee, among others, mix folk traditions to create new international Tropicalismo, which shook the structures of Brazilian popular music influencing several generations. With revealing interviews, rare archival footage and packed by the songs of the period, Tropicália gives us a definitive picture of one of the most fascinating cultural movements in Brazil.

TECHNICAL

Direction: Marcelo Machado
Produced by Denise Gomes, Paula Cosenza,
Executive Producer: Fernando Meirelles, Maurice James, Andrew Eaton, Oliver Kwon, Michael Blaha
Screenplay: Di Moretti, BC Marcelo Machado
Subtitles: English, Spanish

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http://www.tropicaliaofilme.com.br
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99% das coisas que consumimos viram lixo em 6 meses. Cáspite! O problema é que tem gente consumindo demais, outros de menos.


Da extração e produção até a venda, consumo e descarte, todos os produtos em nossa vida afetam comunidades em diversos países, a maior parte delas longe de nossos olhos.


"Batalha silenciosa pelo tempo", por Mona Chollet

PICICA: "Se, ao longo das últimas décadas, o trabalho se intensificou e tende, em certas categorias de assalariados, a invadir a esfera pessoal, sua duração oficial não para de baixar desde o início da época moderna. Os sujeitos possuem mais tempo livre, mas estão mais submetidos ao ritmo infernal da vida coletiva.8 Além disso, sublinha Rosa, dedicam o tempo livre a atividades de pouco valor aos seus próprios olhos, como assistir à televisão: sofrem uma espécie de inibição que os impede de fazer aquilo que realmente têm vontade."


SOCIEDADES DOENTES
Batalha silenciosa pelo tempo


“A esquerda deve voltar a falar com vontade do tempo de trabalho”, clama no Libération o socialista Pierre Larrouturou, partidário da semana de quatro dias. Mas será que a luta pela redução da jornada esgota a questão da relação problemática com o tempo que abarca as sociedades ocidentais contemporâneas?
 
por Mona Chollet

Economista e romancista, o espanhol Fernando Trías de Bes é consciente de que as pessoas têm pouco tempo para ler, assim como ele para escrever. Dessa forma, há alguns anos publicou um relato que tem o bom gosto de ser, ao mesmo tempo, breve e recheado de abreviações.1 A narrativa segue as atribulações de um personagem comum batizado de TC, “tipo comum”. Funcionário de uma multinacional, TC ocupa um cargo decisivo: é encarregado de dissimular nos armários da empresa os recibos dos fornecedores, para que estes sejam obrigados a reenviá-los. Essa tarefa e o crédito contraído pela compra do apartamento familiar não lhe deixam tempo (T) para dedicar-se à paixão secreta desde sua infância: o estudo de formigas de cabeça vermelha (form de cbça vra).
Um dia, para seu desespero, calculou que ainda faltavam 35 anos para quitar sua dívida e dedicar-se integralmente às suas adoradas form de cbça vra. Decidiu, então, pedir demissão e fazer fortuna. E teve uma ideia brilhante: vender o que seus contemporâneos, assim como ele, buscavam incessantemente: o T. Começou o negócio com frascos de cinco minutos, que prontamente se esgotaram. Em seguida, ampliou a gama de intervalos temporais com garrafas de até duas horas. Mas o negócio genial desencadeou atribulações sociais e políticas que estavam longe de ser previstas.

A fábula de Trías de Bes tem o mérito de ilustrar o mecanismo da dívida como “usurpação do tempo”2 e, de maneira mais ampla, o estado de “fome temporal”3 que assola as sociedades ocidentais modernas. Estariam elas cegas pelo prestígio que confere o ritmo de vida frenético, prisioneiras de certa concepção da atividade e do destino humanos, a ponto de subestimar o bem essencial que representa o tempo e degradá-lo sem qualquer pudor? Detrás daquilo que, em geral, cada um entende como um dom natural ou como os acasos da existência individual, opera um “regime do tempo” – que não tem nada de fortuito, sublinha o sociólogo alemão Hartmut Rosa.

Ele distingue, nos tempos atuais, três formas de aceleração que se combinam: aceleração técnica (internet, trens de grande velocidade, micro-ondas); aceleração social (troca-se mais de emprego e de situação econômica ao longo da vida, substituem-se objetos com mais frequência); e aceleração do ritmo de vida (dorme-se menos, fala-se mais rápido, compartilha-se menos com os mais próximos, as relações estão muito intermediadas pelo telefone e pela televisão). Certamente, segundo a lógica de que a tecnologia está a serviço da sociedade, a aceleração técnica deveria assegurar a todos um cotidiano tranquilo e indolor; salvo que, se por um lado diminui bastante a duração de certos processos, também gera muitos outros. É mais rápido escrever mensagens eletrônicas que uma carta; o carro permite chegar mais rápido, mas ao mesmo tempo aumenta os deslocamentos, fazendo aumentar o tempo dentro de meios de transporte. A explosão do número de solicitações e possibilidades – consumo, indústria, lazer, internet, televisão – submete o indivíduo a permanentes arbitragens, que também consomem muito tempo.

O relógio, “moinho do diabo”

A tese de Rosa é que o fenômeno histórico da aceleração foi, no início, percebido pelas sociedades ocidentais como necessidade e promessa de progresso e autonomia. Hoje, contudo, desestabiliza as instituições e os cenários políticos que permitiram seu aparecimento. A aceleração se tornou uma “força totalitária interiorizada pela sociedade moderna”, um princípio abstrato e onipresente do qual ninguém escapa. No cotidiano, o indivíduo tem a impressão de não fazer outra coisa senão “apagar o fogo”, sem jamais parar para contemplar a própria vida; e as comunidades políticas perdem o controle sobre seu destino. Paradoxalmente, esse ritmo frenético vem acompanhado de um sentimento de inércia e fatalismo.

Se os âmbitos progressistas ainda não identificam o tempo claramente como desafio de uma batalha estratégica, é possível, pelo menos, constatar que essa categoria se tornou disputada e distribuída de forma muito desigual. Na França, as leis Aubry de 1999 e 2002 sobre a redução da jornada de trabalho proporcionaram férias suplementares, mas desestruturaram o ritmo dos assalariados pouco qualificados, que se viram submetidos a uma flexibilidade crescente. As agências de “serviços domésticos”, muitas vezes promovidas como fornecedoras de “tempo para si”, permitem que as classes mais abastadas se desocupem da limpeza ou do cuidado das crianças, oferecendo empregos ingratos e muitas vezes mal pagos a uma mão de obra em geral feminina, pobre e/ou imigrante.4 O tempo dessas “pequenas mãos” é tratado com extremo desprezo, assim como o dos desempregados e pobres, condenados a fazer filas em guichês de auxílio social:5 “Volte amanhã”. O mesmo acontece com o “direito à desconexão”: “Como é o chefe, o responsável pela manutenção dos edifícios, ele se autoriza a desligar o telefone quando bem entender. Por outro lado, as pessoas que estão sob suas ordens, os trabalhadores, são repreendidos se desligam o aparelho”, testemunha um assalariado.6

As mulheres, em seu conjunto, são submetidas a uma pressão particular. Em julho de 2012, o Movimento Vie Féminine, da Bélgica, dedicou sua semana anual de estudos ao tema. Com o título “Retomemos o poder sobre o tempo” (www.viefeminine.be), o artigo sublinha que, além de assumir o essencial das tarefas domésticas, elas desempenham o papel de “amortizadoras temporais” na empresa, onde em geral trabalham meia jornada, e na esfera privada, responsáveis pela “carga mental da organização dos diferentes tempos da vida em família”. São também vítimas das “mentalidades ainda sexistas que associam o feminino com devoção aos outros”. Uma enfermeira confessa em eco: “Quando faço algo para mim, sempre tenho a impressão de estar abandonando alguém”.7

Se, ao longo das últimas décadas, o trabalho se intensificou e tende, em certas categorias de assalariados, a invadir a esfera pessoal, sua duração oficial não para de baixar desde o início da época moderna. Os sujeitos possuem mais tempo livre, mas estão mais submetidos ao ritmo infernal da vida coletiva.8 Além disso, sublinha Rosa, dedicam o tempo livre a atividades de pouco valor aos seus próprios olhos, como assistir à televisão: sofrem uma espécie de inibição que os impede de fazer aquilo que realmente têm vontade.

Nada de surpreendente até aí, porque o problema do tempo não é somente quantitativo – sempre no sentido de falta –, mas também qualitativo: não sabemos mais ocupá-lo, domesticá-lo. A concepção de tempo atual foi forjada pela ética capitalista, de origem protestante, porém amplamente secularizada:9 é um recurso abstrato que “deve ser usado da maneira mais intensiva possível”.10 O historiador britânico Edward P. Thompson relatou a resistência das primeiras gerações de operários quando viram que o tempo de trabalho imposto era definido pelo relógio, pela sirene ou pelo ponteiro, e não pela tarefa cumprida.11 Com essa regularidade, perde-se o hábito espontâneo de alternar períodos de trabalho intenso e períodos de ócio, que Thompson considera como o ritmo natural do ser humano.

É a divisão rigorosa do tempo que ordena a disciplina não só na fábrica, como também na escola, instituição que visa domesticar precocemente o futuro trabalhador: em 1775, em Manchester, o reverendo J. Clayton se inquietava de ver as ruas infestadas de “crianças maltrapilhas desocupadas, que não somente perdiam tempo, mas também criavam o hábito de brincar”. A dimensão repressiva da empresa aparece claramente quando o teólogo puritano Richard Baxter sugere a cada um, antes da generalização dos relógios de bolso, consertar “seu relógio moral interior”. Mais recentemente, em 2005, na Alemanha, o secretário democrata cristão da Justiça do estado de Hesse havia sugerido a necessidade de “vigiar os desempregados” por meio de “braceletes eletrônicos” para que pudessem reaprender a “viver nas horas normais”.12

A lógica da rentabilidade e da competitividade, própria da atividade econômica (“a concorrência não dorme jamais”), se estende a todos os âmbitos da vida. O tempo livre – quanto mais difícil conquistá-lo, mais precioso – também deve ser empregado de forma eficaz. Contudo, essa reticência diante do risco de dilapidá-lo pode custar caro e resultar em uma desvantagem que, nesse caso, seria comum de alto a baixo na escala social: “Não mais que o explorador, o explorado não tem a possibilidade de dedicar-se sem reservas às delícias do ócio”, escreve Raoul Vaneigem. Assim, “sob a aparente apatia do sono, desperta uma consciência de que o cotidiano maçante do trabalho o exclui de sua realidade rentável”.13 Com essas palavras, Rosa diz que, se quisermos retomar o controle do curso da história individual e coletiva, é necessário, em primeiro lugar, se libertar dos “recursos temporais” para a distração e a ociosidade, e reaprender a utilizar “mal” o tempo.

O que está em jogo, acrescenta, é a possibilidade de “se apropriar do mundo” e evitar que ele se transforme em um lugar “silencioso, frio, indiferente e até hostil”. Rosa também menciona um “desastre da ressonância na modernidade tardia” que mantém o sujeito contemporâneo em um estado de estranhamento do mundo de sua própria existência.14 Antes do reino do relógio – que os camponeses cabilas na década de 1950, conta Pierre Bourdieu, chamavam de “moinho do diabo” –, as maneiras de medir o tempo relacionavam naturalmente os seres humanos, seu corpo e o ambiente concreto. Os monges birmaneses, conta Thompson, se levantavam na hora em que “havia luz suficiente para ver as veias das mãos”; em Madagascar, um instante era o tempo de “fritura de um grilo”.

Dado que a crise do tempo tem suas raízes profundas na história da modernidade, não há soluções superficiais ou imediatas. Por isso, é preciso considerar com cautela iniciativas como o movimento europeu slow (“lento”): slow food para a gastronomia,15 slow media para o jornalismo, cittaslow para o urbanismo. Nos Estados Unidos, o pensador Stewart Brand supervisiona, no Deserto do Texas, a construção do “relógio do longo agora”, que supostamente funcionará por 10 mil anos e devolverá à humanidade o sentido do longo prazo. O projeto perde poesia quando se descobre que o financiador é Jeff Bezos, fundador de Amazon: é pouco provável que seus empregados, obrigados a camelar o dia todo em lugares superaquecidos, tirem dessa atividade um grande conforto existencial.

1  Fernando Trías de Bes, Le vendeur de temps [O vendedor de tempo], Hugo, Paris, 2006.
2  Ler Maurizio Lazzarato, “La dette ou le vol du temps” [A dívida ou a usurpação do tempo], Le Monde Diplomatique, fev. 2012.
3  Hartmut Rosa, Aliénation et accélération. Vers une théorie critique de la modernité tardive [Alienação e aceleração. Em direção a uma teoria crítica da modernidade tardia], La Découverte, Paris, 2012.
4  Ler o dossiê “Mirage des services à la personne” [A miragem dos serviços domésticos], Le Monde Diplomatique, set. 2011.
5  Alice Médigue, Temps de vivre, lien social et vie locale. Des alternatives pour une société à taille humaine [Tempo de viver, laços sociais e vida local. Alternativas para uma sociedade com escala humana], Yves Michel, Gap, 2012.
6  Citado por Francis Jauréguiberry, Les branchés du portable. Sociologie des usages [A moda do celular. Sociologia dos usos], Presses Universitaires de France, Paris, 2003.
7  Citado por Paul Bouffartigue, Temps de travail et temps de vie. Les nouveaux visages de la disponibilité temporelle [Tempo de trabalho e tempo de vida. As novas facetas da disponibilidade temporal], Presses Universitaires de France, Paris, 2012.
8  Ler Serge Halimi, “On n’a plus le temps” [Não temos mais tempo], Le Monde Diplomatique, out. 2012.
9    Ler “Aux sources morales de l’austérité” [As fontes morais da austeridade], Le Monde Diplomatique, mar. 2012.
10            Hartmut Rosa, Accélération. Une critique sociale du temps [Aceleração, uma crítica social do tempo], La Découverte, Paris, 2010.
11            Edward P. Thompson, Temps, discipline du travail et capitalisme industriel [Tempo, disciplina do trabalho e capitalismo industrial], La Fabrique, Paris, 2004 [1ª edição: 1993].
12            Le Canard Enchaîné, Paris, 4 maio 2005.
13            Raoul Vaneigem, Éloge de la paresse affinée [Elogio à preguiça afinada], Éditions Turbulentes. Disponível em .
14            Alice Médigue, op. cit.
  15           Ler Carlo Petrini, “Militants de la gastronomie” [Militantes da gastronomia], Le Monde Diplomatique, ago. 2006.

Fonte: Le Monde Diplomatique Brasil

"Sionismo, antisemitismo y colonialismo", por Joseph Massad

PICICA: "Israel y el sionismo ahora entienden muy bien que cuando el mundo, incluyendo los Estados Unidos (a excepción de Barack Obama), oye "anti-semitismo" como argumento para defender a Israel, lo toman como una táctica de distracción que hace Israel para distraer al mundo del colonialismo israelí judío y colonial de asentamientos en tierras palestinas. 

No nos equivoquemos al respecto, el antisemitismo en el discurso israelí es y ha sido nada menos que un camuflaje para la continuación de la colonización judía de Palestina. Sólo los ingenuos continúan siendo engañados." 


Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2013

Sionismo, antisemitismo y colonialismo


Al-Yazira


Traducido para Rebelión por J. M. y revisado por Caty R.



Los líderes sionistas reconocieron conscientemente que el concepto del antisemitismo era esencial para su proyecto colonial. Benjamín Netanyahu sostuvo en su discurso del año en las Naciones Unidas que "la resistencia palestina a los asentamientos coloniales judíos en Cisjordania y Jerusalén Este se debe al antisemitismo" [Reuters]. 
  Desde el inicio del movimiento sionista, los pensadores sionistas presentaron su proyecto colonial nacional como respuesta al antisemitismo. Mientras los sionistas vieron el antisemitismo como un síntoma, cuando no un diagnóstico de la cuestión judía, entendieron el sionismo como la cura definitiva que erradicaría de una vez por todas el antisemitismo en Europa. 

Herzl y sus seguidores insistieron en que es la presencia de los judíos en las sociedades gentiles la causante del antisemitismo. Herzl lo determino así en su folleto fundacional del sionismo Der Judenstaat: "Los desafortunados judíos están llevando ahora las semillas del antisemitismo a Inglaterra y ya lo han introducido en los Estados Unidos". 

Al compartir este diagnóstico con los antisemitas, los sionistas pidieron la salida de los judíos de las sociedades gentiles para "normalizar" su "anormal" situación, su transformación en una nación como las demás. 

El sionismo sólo podría llevarse a cabo a través de un proyecto colonial de asentamientos, que sus fundadores entendieron era alcanzable sólo a través de una alianza con las potencias coloniales. Considerando que la colonización de Palestina empezaría tarde, en la víspera del eclipse del colonialismo europeo, el sionismo prosperó en sus primeros años precisamente porque tanto el antisemitismo como el colonialismo estaban vigentes en Europa a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. 

En sus primeros años, el sionismo judío, junto con sus patrocinadores cristianos europeos habría de invocar la afirmación protestante milenarista de que los judíos europeos se vincularon histórica y geográficamente con Palestina a la que deben "regresar". La oposición palestina a la colonización judía sería interpretada como la resistencia indígena fanática a la dominación europea, así como una afrenta a las reclamaciones judías y cristianas de Palestina para constituir un "hogar nacional" para los judíos de Europa. 

Antisemitismo patrocinado por el Estado

Necesariamente un antisemitismo patrocinado por el Estado resultaría más útil al sionismo. De hecho, los líderes sionistas reconocieron conscientemente que el antisemitismo era esencial para su proyecto colonial. Herzl no se anduvo con rodeos al respecto. Declaró en su folleto fundacional que "los gobiernos de todos los países azotados por el antisemitismo estarían muy interesados en ayudarnos a obtener [la] soberanía que queremos", y en efecto, que "no sólo los judíos pobres" contribuirían a una inmigración fundamental para los judíos europeos, "sino que también los cristianos que querían deshacerse de ellos".
Herzl concluía en su diario que "los antisemitas serán nuestros amigos más confiables, y los países antisemitas nuestros aliados". No eran resbalones o errores, en realidad era una estrategia a largo plazo que el sionismo e Israel continúan desplegando en la actualidad. 

Es sabido que Arthur Balfour era un conocido antisemita protestante que en el año 1905 apoyo un proyecto de ley (Ley de Extranjería) para evitar que los judíos del este europeo huyeran de los pogromos emigrando a Inglaterra, que resulto funcional al hecho de que los sionistas se apresuraron y lograron su apoyo al proyecto sionista a través de la "Declaración Balfour", para redireccionar a los judíos fuera de Inglaterra. 

Cuando los nazis tomaron el poder en Alemania, los sionistas, compartiendo el principio de Herzl de que el antisemitismo es el aliado del sionismo, fueron el único grupo judío que colaboraría con ellos. De hecho, contra todos los demás judíos alemanes (y todos los demás dentro y fuera de Alemania) que reconocieron al nazismo como el más amargo de los enemigos de los judíos, el sionismo vio la oportunidad de fortalecer su colonización de Palestina. 

En 1933, el sionismo laborista firmó el acuerdo de transferencia "Ha'avara" con los nazis, rompiendo el boicot internacional contra el régimen de la Alemania nazi que compensaría por sus propiedades perdidas a los judíos alemanes que emigraron a Palestina mediante la exportación de productos alemanes a los sionistas del país rompiendo así el boicot. Entre 1933 y 1939, el 60% de todo el capital invertido en la Palestina judía provenía de dinero judío alemán a través del Contrato de Transferencia. Por lo tanto, el nazismo fue una bendición para el sionismo lo largo de la década de 1930. 

En 1935, la rama alemana sionista era la única fuerza política que apoyaba las leyes nazis de Nuremberg en el país, y era el único partido al que todavía se le permitía publicar su propio periódico Rundschau hasta después de la Kristallnacht en 1938. Oficiales nazis que visitarían Palestina en calidad de invitados de los sionistas en 1934 y en 1937. En este último año, fue nada menos que Adolf Eichmann y Hagen Herbert quienes llegaron al país. Los dos fueron llevados por el enviado sionista Feivel Polkes al Monte Carmelo para visitar a un asentamiento colonial judío. 

La segunda llegada de Eichmann al país en los años 60 fue para ser juzgado y ejecutado en su segunda visita, algo que la propaganda israelí olvida siempre de mencionar. Sin embargo, el sionismo siempre afirmaría que su colaboración con el antisemitismo era estratégica, o sea, para salvar judíos. 

Aun así, esto no cuadra con los hechos de que durante el régimen nazi, los judíos de Gran Bretaña y los Estados Unidos tenían prioridad para los sionistas sobre los judíos alemanes para la inmigración a Palestina. De hecho, dos tercios de los judíos alemanes aspirantes a emigrar a Palestina fueron rechazados por los sionistas, cuyos criterios para el inmigrante ideal era un judío comprometido con el sionismo, la juventud, la buena salud, la formación, la riqueza, las habilidades necesarias y el conocimiento del hebreo. 

El mundo después de la Segunda Guerra Mundial 
 
El estado patrocinador del antisemitismo desapareció con la derrota de los nazis y el conocimiento de los horrores del holocausto nazi, entonces los sionistas buscaron ocultar gran parte de su historia de colaboración con los regimenes y movimientos anti-semitas. Sin embargo, la desaparición del estado patrocinador del antisemitismo creo un dilema para el proyecto sionista.

Si el sionismo se considera una respuesta a las amenazas antisemitas contra los judíos, el fin del antisemitismo dejaría sin la razón de ser del estado sionista y estaría en peligro, de que los judíos no estén convencidos de la necesidad de trasladarse al nuevo estado de Israel. Por otra parte, el antisemitismo llegó a ser rechazado por el mundo post Segunda Guerra Mundial, y lo mismo ocurrió con el colonialismo. La época colonial se terminaba y un mundo post-colonial de Estados independientes surgía, el colonialismo como el antisemitismo fue deslegitimado completamente en las relaciones internacionales y en la jerga europea. 

Esta transformación coloco al sionismo en un dilema. Como el sionismo sólo podría funcionar con mayor colonización de tierras palestinas y reconociendo la creciente hostilidad al colonialismo, comenzó a presentar su proyecto colonial como lucha anticolonial. Como sus patrocinadores británicos tuvieron que retirarse y limitar su apoyo para el proyecto sionista desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los sionistas de derecha se volvieron contra ellos. 

Lanzaron ataques terroristas contra las fuerzas británicas, los colonos judíos insistieron en que Gran Bretaña les había traicionado. En el período comprendido entre 1944 y 1948 el terrorismo judío y la respuesta británica causo la muerte de 44 terroristas judíos y 170 soldados británicos y civiles, una proporción de 4 a 1 a favor de los terroristas. A diferencia de otras luchas anti-coloniales donde las cifras de víctimas serían astronómicamente a favor de los colonizadores, el sionismo comienza a llamar a su guerra terrorista contra Gran Bretaña una "guerra de independencia", proyectándose como movimiento anti-colonial. 

Así fue como los sionistas comenzaron a recodificar su proyecto colonial como "anti-colonial", mientras que continuaban con la colonización, entendieron que podían sacar provecho del reciente encono hacia el antisemitismo en la opinión pública europea. Mientras que en el pueblo palestino crecía la resistencia a la colonización judía año tras año y década tras década, el sionismo comenzó a luchar por etiquetarlos de antisemitas.

Todo reclamo de poner fin a la colonización sionista se enfrentaría con el argumento de la lucha contra el antisemitismo. Israel decidió entonces que si el estado anti-semita dejo de existir, debe ser conjurado, si los ataques contra judíos por ser tales cesaron, deben ser diseñados, si se puede discernir una actitud antisemita, debe ser aprovechado, generalizado y exagerado. Para su única defensa, Israel sólo podría argumentar en el nuevo mundo que se opone tanto al colonialismo como al antisemitismo y utilizar una defensa para la otra. 

El sionismo comenzaría a reescribir la lucha palestina contra la colonización judía no como una lucha anti-colonial, sino como un proyecto anti-semita. La historia del Mufti palestino Haj Amin palestino al-Husseini se convertiría en un Documento A de la versión sionista de la historia palestina. 

Desesperado por convencer a Gran Bretaña para que ponga fin a su apoyo al proyecto colonial sionista y horrorizado por la colaboración nazi-sionista que fortaleció el despojo sionista de Palestina aún más, el líder palestino elitista y conservador Haj Amin al-Husseini (que se opuso a la rebelión campesina palestina de 1936 contra la colonización sionista) busco relaciones con los nazis para convencerlos de poner fin a su apoyo a la inmigración judía a Palestina, que habían promovido a través del Contrato de Transferencia con los sionistas en 1933. 

Fueron los mismos colaboradores sionistas con los nazis, que más tarde vilipendiarían a al-Husseini, a partir de la década de 1950 hasta la actualidad, describiéndolo como un hitleriano de proporciones genocidas, a pesar de que su limitado papel terminó siendo el de propagandista en la radio a favor de los nazis parea con la Europa del Este y los musulmanes soviéticos. 

No obstante, cuando la cuestión de la colonización judía fue planteada por los palestinos, la respuesta sionista sería insistir siempre en que la colonización judía era la única manera de terminar el antisemitismo y proteger a judíos, y que cualquier oposición a la colonización judía de Palestina es nada menos que una continuación del antisemitismo. Israel comenzó a insistir en que cualquier conversación sobre la colonización de la tierra palestina era nada menos que una distracción del antisemitismo dirigido a los judíos. 

A la luz del nuevo período de la posguerra que vio el final del Estado patrocinador del antisemitismo, los sionistas salieron a atacar judíos en varios países para alimentar el espectro del antisemitismo en los países que se opusieron al sionismo. En Irak, el Mossad israelí planto bombas en sinagogas, librerías y cafés en la década de 1950, que mataron e hirieron a judíos iraquíes y sembraron el pánico entre ellos con el argumento de que eran el blanco de los musulmanes y los cristianos iraquíes. Se produjo una colaboración entre Israel y el régimen iraquí patrocinado por los británicos para provocar el éxodo de los judíos iraquíes a Israel. 

Cuando los judíos de Egipto aún se negaban a ir a Israel, el Mossad nuevamente puso bombas en los cines egipcios, estaciones de tren y oficinas de correos. Cuando las autoridades egipcias descubrieron la operación terrorista, que más tarde se hizo famosa bajo el nombre de "asunto Lavon", y sus autores judíos fueron capturados y juzgados, Israel lanzó una campaña de propaganda afirmando que Nasser era "Hitler en el Nilo". 

En la Unión Soviética después de Stalin, que a diferencia de su predecesor estalinista, se opusieron al sionismo, y donde todos los ciudadanos soviéticos tenían prohibido emigrar, una importante campaña de propaganda israelí y estadounidense durante la guerra fría. Insistía en que los soviéticos eran antisemitas. Los estadounidenses y los israelíes se dispusieron a conceder privilegios especiales a los judíos soviéticos con respecto de otros ciudadanos soviéticos, forzando al gobierno soviético a concederles visas de emigración. 

Los judíos soviéticos que emigraron lo hicieron por razones económicas y así fue que (para disgusto de Israel) viajaron a los Estados Unidos, situación que obligó después a Israel a colaborar con el dictador rumano Nicolae Ceausescu para redirigirlos a Israel por la fuerza. De hecho, mas tarde, los israelíes tratarían de introducir una legislación en los EE.UU. para evitar su emigración a ese país, que luego les cerraría sus fronteras después de la caída de la URSS. Esto obligaría a muchos judíos soviéticos (la mayoría de los cuales resultaron ser soviéticos no-judíos que se hicieron pasar por judíos) para ir a Israel como refugiados económicos en la década de 1990. 

El mundo post-soviético 
 
Israel y el sionismo han estado en profundo duelo por el fin de los auténticos regímenes antisemitas y de los regímenes que puedan encajar en ese rol, ya que estos regímenes le proporcionaban la alimentación y propaganda para justificar su proyecto colonial. Después de la caída de la URSS, los sionistas se quedaron sin los argumentos de los regímenes que podían etiquetar como "anti-semitas". En esta nueva situación, la propaganda israelí sería francamente histérica. Con el intento de calificar algunos de las declaraciones anti-sionistas del presidente iraní Ahmadinejad como antisemitismo genocida, Israel tiene la esperanza de poder encubrir su continua colonización de Cisjordania y Jerusalén Este. 

"El antisemitismo en el discurso israelí es y ha sido nada menos que un camuflaje para la continuación de la colonización judía de Palestina." 

En caso de que este argumento no funciona, la semana pasada, la embajada israelí en Dublín en un mensaje navideño convocó a los poderes sobrenaturales de Jesucristo para ayudar a cubrir el colonialismo sionista. En un mensaje de Navidad a los irlandeses en su página oficial en Facebook, la embajada anunció que los palestinos probablemente "lincharían" a Jesús y a su madre María en Belén si hoy estarían vivos por ser "judíos desamparados", de ahí la necesidad de que Israel siga colonizando tierras palestinas al tiempo que garantiza la seguridad de sus colonos judíos. 

De hecho, Benjamín Netanyahu sostuvo en su discurso ante la ONU del año pasado que la resistencia palestina a los asentamientos judíos coloniales en Cisjordania y Jerusalén Este es un acto anti-semita. Incluso comparo a las leyes de la Autoridad Palestina que penalizan la colaboración con la colonización judía como algo similar a las leyes de Nuremberg: "Hay leyes hoy en Ramallah que hacen de la venta de tierras a judíos punibles con la muerte Eso es racismo Y ustedes saben que evocan estas leyes". Netanyahu parece haber olvidado que se trataba de los sionistas, no de los palestinos, que fueron cómplices de los nazis en 1935 cuando apoyaron las Leyes de Nuremberg. 

Los palestinos entendieron bien estos argumentos y siempre insistieron e insisten en que su lucha es contra la colonización judía de sus tierras y no en contra de los judíos como tales. Cuando Jaled Meshal llegó a Gaza hace un par de semanas atrás y pronunció un discurso en este sentido, insistió: "Nosotros no luchamos contra los judíos, por ser judíos. Luchamos contra el ocupante y agresor sionista. Y vamos a pelear contra quien sea que quiera ocupar nuestras tierras o atacarnos”. 

El British   Observer tradujo mal su discurso: "Nosotros no matamos a los judíos porque son judíos. Matamos a los sionistas, ya que son conquistadores y vamos a seguir matando a cualquiera que tome nuestra tierra y nuestros lugares sagrados.". Mientras que the Observer más tarde haría una corrección después de que el incansable Abunimah Ali expuesto las citas adulteradas, su error de traducción se ajustaba a la propaganda sionista. 

La estrategia de Herzl sigue siendo la estrategia del sionismo y el Estado de Israel. Considerando que el Estado patrocinador del antisemitismo desapareció, Israel debe crearlo y conjurarlo, ya que es su principal línea de defensa contra cualquier y todos las críticas internacionales y la censura de su colonización permanente de Palestina. 

Mientras que los cuatro miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU censuró a Israel la semana pasada por sus planes para expandir aún más sus asentamientos coloniales en Cisjordania y Jerusalén Este, los EE.UU. seguramente vetaran una posible resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena estas actividades coloniales. Si esto ocurre, inmediatamente se oirá el coro israelí y pro-israelí diciendo que esa resolución del organismo internacional es, una vez más, "anti-semita". 

Que esta estrategia ha seguido su curso y ya no intimida a los actores internacionales ha dado lugar a mucho pánico en los círculos sionistas e israelíes. Israel y el sionismo ahora entienden muy bien que cuando el mundo, incluyendo los Estados Unidos (a excepción de Barack Obama), oye "anti-semitismo" como argumento para defender a Israel, lo toman como una táctica de distracción que hace Israel para distraer al mundo del colonialismo israelí judío y colonial de asentamientos en tierras palestinas. 

No nos equivoquemos al respecto, el antisemitismo en el discurso israelí es y ha sido nada menos que un camuflaje para la continuación de la colonización judía de Palestina. Sólo los ingenuos continúan siendo engañados. 

Joseph Massad es profesor asociado de política árabe moderna e Historia Intelectual de la Universidad de Columbia. Es autor de La persistencia de la cuestión de Palestina publicado por Routledge.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2012/12/201212249122912381.html


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Fuente: Rebelión

"A privataria em curso", por Boaventura de Souza Santos

PICICA: "O termo privataria foi cunhado por um grande jornalista brasileiro, Elio Gaspari, e popularizado por um dos mais brilhantes jornalistas investigativos do Brasil, Amaury Ribeiro Jr. O livro deste último “A Privataria Tucana” (São Paulo, Geração Editorial 2011), um best-seller, relata com grande solidez documental, o processo ruinoso das privatizações levado a cabo no Brasil durante a década de 1990." 



DEBATE ABERTO

A privataria em curso

As privatizações não têm nada a ver com racionalidade econômica. São o resultado de opções ideológicas servidas por discursos que escondem suas verdadeiras motivações. No Brasil, o discurso foi o de transformar as privatizações numa “condição para entrar na modernidade”. Em Portugal, o discurso é o do interesse nacional, tutelado pela troika, em reduzir a dívida e ganhar competitividade.




O termo privataria foi cunhado por um grande jornalista brasileiro, Elio Gaspari, e popularizado por um dos mais brilhantes jornalistas investigativos do Brasil, Amaury Ribeiro Jr. O livro deste último “A Privataria Tucana” (São Paulo, Geração Editorial 2011), um best-seller, relata com grande solidez documental, o processo ruinoso das privatizações levado a cabo no Brasil durante a década de 1990.

A investigação, que durou dez anos, não só denuncia a “selvageria neoliberal dos anos 90” que dizimou o patrimônio público brasileiro, deixando o país mais pobre e os ricos mais ricos, como também estabelece de forma convincente a conexão entre a onda privatizante e a abertura de contas sigilosas e de empresas de fachada nos paraísos fiscais das Caraíbas onde se lava o dinheiro sujo da corrupção, das comissões e propinas ilegais arrecadadas pelos intermediários e facilitadores dos negócios.

Aconselho a leitura do livro aos portugueses que não se conformam com o discurso do “interesse nacional” para legitimar a dilapidação da riqueza nacional em curso, a todos os dirigentes políticos que se sentem perplexos perante a rapidez e a opacidade com que as privatizações ocorrem e aos magistrados do Ministério Publico e investigadores da PJ por suspeitar que vão ter muito trabalho pela frente se tiverem meios e coragem.

As privatizações não são necessariamente privataria. São-no quando os interesses nacionais são dolosamente prejudicados para permitir o enriquecimento ilícito daqueles que, em posições de mando ou de favorecimento político, comandam ou influenciam as negociações e as decisões em favor de interesses privados. As privatizações não têm nada a ver com racionalidade econômica. São o resultado de opções ideológicas servidas por discursos que escondem as suas verdadeiras motivações. No Brasil, o discurso foi o de transformar as privatizações numa “condição para o país entrar na modernidade”. Em Portugal, o discurso é o do interesse nacional, tutelado pela troika, em reduzir a dívida e ganhar competitividade. Em ambos os países, a motivação real é criar novas áreas de acumulação e lucro para o capital. No caso português isso passa pela destruição tanto do sector empresarial do estado como do estado social.

No último caso sobretudo, trata-se de uma opção ideológica de quem usa a crise para impor medidas que nunca poderia legitimar por via eleitoral. Para termos uma ideia da carga ideológica por detrás das privatizações, supostamente necessárias para reduzir a dívida pública, basta ler o orçamento de 2013: a receita total das privatizações, de 2011 a 2013, será de 3,7 bilhões de euros, ou seja, menos de 2% da dívida pública… A privataria tende a ocorrer quando se trata de processos massivos de privatização.

Joseph Stiglitz cunhou um neologismo ácido para definir a onda privatista que avassalou as economias do Terceiro Mundo nos anos 80 e 90, “briberization”, um termo cujo significado se aproxima do de privataria. No caso português, a tutela externa e a dívida que o governo tem interesse em não renegociar, favorece vendas em saldo e, com isso, oportunidades de compensação especial em ganhos ilícitos para os que as tornam possíveis. Como a corrupção não tem uma capacidade infinita de inovação, é de prever que muito do que se passou no Brasil se esteja a passar em Portugal. É preocupante que alguns nomes conhecidos da corrupção do Brasil, alguns já condenados, surjam nas notícias das privatizações em Portugal.

A privataria ocorre por via da articulação entre dois mundos: o mundo das privatizações: conseguir condições particularmente favoráveis aos investidores; e o sub-mundo da corrupção: lavar o dinheiro das comissões ilegais recebidas. No que respeita ao primeiro mundo, alguns dos estratagemas da privataria incluem: criar na opinião pública imagens negativas sobre a gestão ou o valor das empresas estatais; fazer investimentos ou subir os preços dos serviços antes dos leilões; absorver dívidas para tornar as empresas mais atrativas ou permitir que as dívidas sejam contabilizadas sem criteriosa definição do seu montante e condições; definir parâmetros que beneficiem o candidato que se pretende privilegiar e que idealmente o transformem em candidato único; passar ilegalmente informação estratégica com o mesmo objetivo; confiar em serviços de consultoria, fazendo vista grossa a possíveis conflitos de interesses; permitir que os compradores, em vez de trazerem capital próprio, contraiam empréstimos no exterior que acabarão por fazer crescer a dívida externa; permitir que fundos públicos sejam usados para alienar património público em favor de interesses privados.

O sub-mundo da corrupção reside na lavagem do dinheiro. Trata-se da transferência do dinheiro das comissões para paraísos fiscais mediante a criação de empresas offshores (de fato, nada mais do que caixas postais) onde os verdadeiros titulares das contas desaparecem sob o nome dos seus procuradores. Aí o dinheiro pousa, repousa e, depois de lavado, é repatriado para investimentos pessoais ou financiamento de partidos.

(*) Publicado originalmente no Público/Portugal (24 de dezembro de 2012)

Boaventura de Sousa Santos é sociólogo e professor catedrático da Faculdade de Economia da Universidade de Coimbra (Portugal).
Fonte: Carta Maior

janeiro 01, 2013

Em que "cavalo" vai baixar a letra da BICA?

PICICA: Todos os anos, entre dezembro e janeiro, os terreiros se agitam em Manaus. É tempo de preparar os cavalos que irão incorporar dezenas de entidades que um dia frequentaram o Bar do Armando. Já vi um deles baixar sem ajuda da cambona em pleno bar do Armando, num desse cavalos indomáveis. Assim nascem as letras das marchinhas ansiosamente esperadas pelos biqueiros - como são chamados os foliões da Banda Independente da Confraria do Armando. É isso mesmo, tudo é psicografado. Foi a solução encontrada para não ferir sensibilidades na aldeia. Afinal, política à parte, são todos amigos que se encontram ao longo do ano num dos bares mais badalados da cidade de Manaus, cada qual com suas preferências político-ideológicas. São artistas, petistas, comunistas, juristas, umbandistas, humoristas, periodistas e os mudancistas de sempre - sempre mudando de lado. O tema deste ano versa sobre um tucano que fez a esquerda engolir um ovo, assim sem choro nem vela, na eleição de 2010. Sábio é o velho Armando que enviou uma mensagem do astral: "Quem com ovo fere, com ovo será ferido!"


"A hora do PT: um ano novo digno desse nome", por Saul Leblon

PICICA: "O PT enfrentará de agora em diante uma situação singular. Seu peso específico na sociedade nunca foi tão relevante. A disjuntiva é única na história nacional: se esse partido progressista souber avançar à contrapelo da estagnação inerente à passagem pelo poder, mudar o horizonte brasileiro; se tropeçar ou se acanhar, seu fracasso será também em grande medida o fracasso da Nação. 
[...]
A consciência do divisor histórico sacode a modorra partidária em múltiplas frentes. O novo desponta em distintas dimensões.

O novo é Márcio Pochmann na direção da Fundação Perseu Abramo, que tem garra e talento para fazer desse tink thank petista, finalmente, um centro de reflexão da agenda da esquerda brasileira no século 21.

O novo é a caravana da cidadania de Lula, que deve percorrer e galvanizar o país - e afrontar o conservadorismo - a partir de fevereiro próximo.

O novo é a mídia alternativa ser reconhecida de uma vez por todas - como já faz a direção atual do PT, sob o comando de Rui Falcão - como parceira indispensável na transição para um desenvolvimento que o país urge e pode construir, em meio ao colapso neoliberal e a sabotagem conservadora.

O novo é Fernando Haddad em SP ecoando o desassombro de administrações progressistas em todo o Brasil.

O novo é fazer da maior metrópole brasileira um laboratório de renovação de políticas e práticas públicas de abrangência e ousadia equivalentes ao tamanho do anseio brasileiro por democracia e justiça social."


A hora do PT: um ano novo digno desse nome




Os fatos caminham à frente das idéias. Mas é preciso ajudá-los com a materialidade destas para que a história possa girar a sua roda e sancionar os novos sujeitos, que por sua vez vão protagonizar os fatos fundadores do período seguinte. Assim sucessivamente.

O nascimento de um partido - um verdadeiro partido -- representa de certa forma a fusão desses diferentes momentos. É ao mesmo tempo um fato, uma ideia e um sujeito.

Mas até quando?

A pergunta reverbera o divisor vivido hoje pelo PT. Em que medida o partido ainda persiste como portador do tríplice mandato da história?

Mais que isso: quais forças e que lideranças serão capazes de conduzir hoje a renovação desse mandato no horizonte dos desafios marmorizados na crise da ordem neoliberal?

Fundado em fevereiro de 1980, o PT completa 33 anos em 2013.

Quase um terço de sua existência se deu no comando da Nação. Isso propiciou aos quadros dirigentes um acervo único de experiência nas condições da política brasileira.

Com Dilma, o PT completa o terceiro mandato presidencial.Não se pode dizer mais, como se dizia em 2002, que esse partido não sabia governar o capitalismo brasileiro.

O aprendizado teve um preço e marcou o rosto e a alma petista. Ademais da experiência ímpar, ele gerou, também, um escopo de responsabilidades e compromissos cujo peso tende a frear o ímpeto renovador da legenda.

A frase 'o interesse dos gabinetes passa a predominar sobre as inquietações das bases' serve indistintamente a legendas progressistas que ascenderam ao poder.

Tampouco é estranha ao PT.

O quanto predominará no enfretamento da pauta pre-agendada para 2013 e 2014 é a interrogação que paira não apenas sobre o destino do partido.

Não se trata de questão particular aos petistas. Ela fala à democracia e ao destino do desenvolvimento na próxima década. Nesse sentido à presente e futura geração de brasileiros.

O PT enfrentará de agora em diante uma situação singular.

Seu peso específico na sociedade nunca foi tão relevante. A disjuntiva é única na história nacional: se esse partido progressista souber avançar à contrapelo da estagnação inerente à passagem pelo poder, mudar o horizonte brasileiro; se tropeçar ou se acanhar, seu fracasso será também em grande medida o fracasso da Nação.

A calcificação tem sido a regra histórica. Mas a história não é fatalidade. E o PT decide sua sorte em meio a contrapesos poderosos.

De alguma forma a trajetória do partido e a das forças progressistas reordenadas ao seu redor foi condicionada nessa última década por dois impulsos.

Um primeiro, de predominância defensiva, pode ser arbitrariamente delimitado entre a chegada ao governo, em 2002, até a reeleição, em 2006. O segundo, de transição, respondeu ao colapso da ordem neoliberal, partir de 2008, até os nossos dias.

Colapso cambial e cerco conservador marcaram o primeiro ciclo, de natureza quase reflexa, encerrado na reeleição de 2006, em meio às denúncias do chamado mensalão.

Inicia-se, então, e de novo com a ressalva da demarcação rudimentar, a travessia de uma agenda econômica defensiva para um registro de maior margem de manobra ideológica, ofertado ao partido pela desordem neoliberal capitalista.

A condenação sem provas de algumas de suas mais expressivas lideranças na Ação Penal 470, num grotesco episódio do Direito que maculou o Judiciário e anexou o STF ao ativismo midiático conservador, adiciona um complicador e uma ruptura a esse percurso,a partir de 2013.

Em que medida o partido saberá andar no trilho duplo, que permitirá encadear a reação ao arbítrio ao impulso renovador de sua agenda? Sem se perder na batalha do dia anterior, tampouco sacrificar e desguarnecer sua estrutura de quadros que ainda lhe são imprescindíveis?

Trata-se de um teste de superação da máquina e dos dirigentes petistas. Um teste único na história da esquerda brasileira. Vale a pena vivenciá-lo de forma engajada.

Nem de longe é um teste para ser travado exclusivamente em acertos de conta internos.

Seu êxito requer um aggiornamento da vida democrática do partido, desde a base, até a reativação da caldeira intelectual, capaz - juntos - de sacudir a modorra percolada dos gabinetes.

A questão é saber quem conseguirá catalisar essas transformações para dar um rosto novo ao PT.

Essa liderança não está pronta. O que pode ser dramático: temos agendas sem um núcleo porta-voz de peso. Mas também pode ser auspicioso:abre-se um espaço de renovação programática e militante.

Decorre daí a questão que nos leva de volta ao começo da conversa: em que medida o PT reúne energias e inquietações para voltar a ser, ao mesmo tempo, um fato, uma ideia e um sujeito do próximo ciclo do desenvolvimento brasileiro?

Se os desafios são imensos - imersos em um vale tudo do desespero midiático conservador - os trunfos de partida não são menores.

A consciência do divisor histórico sacode a modorra partidária em múltiplas frentes. O novo desponta em distintas dimensões.

O novo é Márcio Pochmann na direção da Fundação Perseu Abramo, que tem garra e talento para fazer desse tink thank petista, finalmente, um centro de reflexão da agenda da esquerda brasileira no século 21.

O novo é a caravana da cidadania de Lula, que deve percorrer e galvanizar o país - e afrontar o conservadorismo - a partir de fevereiro próximo.

O novo é a mídia alternativa ser reconhecida de uma vez por todas - como já faz a direção atual do PT, sob o comando de Rui Falcão - como parceira indispensável na transição para um desenvolvimento que o país urge e pode construir, em meio ao colapso neoliberal e a sabotagem conservadora.

O novo é Fernando Haddad em SP ecoando o desassombro de administrações progressistas em todo o Brasil.

O novo é fazer da maior metrópole brasileira um laboratório de renovação de políticas e práticas públicas de abrangência e ousadia equivalentes ao tamanho do anseio brasileiro por democracia e justiça social.

O novo recobre de sentido histórico a virada mecânica do calendário.

Que 2013 seja um Ano Novo digno desse nome.
Fonte: Carta Maior

"Desenredando las contradicciones del capital" (Cecilia Hecht entrevista a David Harvey)

PICICA: "David Harvey es geógrafo y teórico social británico [...] Es uno de los 20 autores más citados en humanidades, y sus libros y ensayos han sido de gran influencia el desarrollo de la geografía moderna."


Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2012

David Harvey [entrevista con subtítulos en castellano 30:27 min.]
Desenredando las contradicciones del capital

Bioecon TV


David Harvey es geógrafo y teórico social británico, distinguido profesor de la City University de Nueva York (CUNY) y Miliband Fellow de la London School of Economics. Director de The Center for the Place, Culture and Politics, y autor de numerosos libros. Es uno de los 20 autores más citados en humanidades, y sus libros y ensayos han sido de gran influencia el desarrollo de la geografía moderna.

Interview: Cecilia Hecht
Editor: Javier Luna


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Fuente: Rebelión


Publicado em 21/10/2012
Geógrafo y teórico social británico, distinguido profesor de la City University de Nueva York (CUNY) y Miliband Fellow de la London School of Economics. Director de The Center for the Place, Culture and Politics, y autor de numerosos libros.
Es uno de los 20 autores más citados en humanidades, y sus libros y ensayos han sido de gran influencia el desarrollo de la geografía moderna.

Geographer. Distinguished Professor at the Graduate Center of the City University of New York (CUNY), Miliband Fellow at the London School of Economics. Director of The Center for the Place, Culture and Politics and author of numerous books.
Widely influential. He is among the top 20 most cited authors in the humanities, and his books and essays have been prominent in the development of modern geography.

BIOECON TV IS A SURVEY OF PERSPECTIVES ON EXISTING AND POTENTIAL SOCIAL CONSTRUCTS
FROM THE FRINGES, THE CENTER AND NO MAN'S LAND; THE SEARCH FOR SUSTAINABLE AND INCLUSIVE ECONOMICS.

Interview: Cecilia Hecht
Editor: Javier Luna

"América Latina: Horizonte 2013", por Katu Arkonada

PICICA: "Desde los movimientos sociales, campesinos e indígenas del continente que en una buena parte de los países han pasado de la resistencia a la propuesta, y de ahí a la toma del poder, los retos no son menores tampoco. Sin dar tiempo a pasar la hoja del calendario, en enero se va a celebrar en Brasil, en la escuela de formación política del MST, la Asamblea Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA, e inmediatamente después en Santiago de Chile la Cumbre de los Pueblos paralela a la Cumbre Unión Europea - América Latina y CELAC. Ambos momentos, junto con el Foro Social Mundial 2013 a celebrarse en marzo en Túnez, serán momentos de articulación y planificación de los movimientos sociales continentales." 



Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2013

América Latina: Horizonte 2013




Desde el punto de vista geopolítico, el año 2012 ha sido un año marcado por los acontecimientos ocurridos en dos países del subcontinente americano. Por un lado, el golpe de Estado acontecido en Paraguay en junio, y por otro lado las elecciones presidenciales en Venezuela en octubre y el anuncio del Presidente Chávez de designar al Vicepresidente y ex Canciller Nicolás Maduro como su sucesor en caso de que su enfermedad se vea agravada. 

Ambos sucesos, y la forma en que sean resueltos, en dos países claves desde un punto de vista geoestratégico, van a definir buena parte del desarrollo de los acontecimientos políticos en el próximo ciclo 2013-2014. Paraguay era el eslabón más débil de los llamados procesos de cambio del continente, con un Fernando Lugo rehén de sus pactos de gobierno con los liberales, además de una ubicación geoestratégica clave en el centro de Sudamérica, razón por la cual se están instalando bases militares de Estados Unidos en ese país. Las elecciones presidenciales que se van a celebrar en abril, donde Lugo encabeza la lista de senadores del Frente Guasú, mostrarán si hay posibilidad de reforzar la izquierda continental en un país con grandes desigualdades, o si la balanza se inclina hacia la derecha. En el caso venezolano, ha sido una demostración de fuerza y un golpe en el tablero geopolítico la victoria de Chávez el pasado 7 de octubre, así como la victoria el 16 de diciembre en 20 de 23 estados en las elecciones a gobernador. Pero con el comandante de la revolución bolivariana y presidente en funciones recién operado en Cuba, y el anuncio de su posible sucesión, se vislumbran grandes sombras en el escenario de los procesos de cambio. Es algo más que un rumor la posibilidad de unas elecciones anticipadas antes de que termine marzo, elecciones donde la izquierda continental se jugaría mucho más de lo que parece.

Perspectivas desde los gobiernos

No podemos olvidar en este breve análisis que América Latina sigue siendo el subcontinente más desigual del planeta. De acuerdo con el informe "Panorama social de América Latina 2012", divulgado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), este año la región finalizará con 167 millones de pobres, un millón menos que en 2011, así como en torno a 70 millones de personas que subsisten por debajo del umbral de la extrema pobreza, en torno a un 12% de la población latinoamericana. Para hacernos una idea, en 18 países de América Latina, el 10% más rico de la población recibe el 32% de los ingresos totales, mientras que entre todo el 40% más pobre se tienen que repartir el 15% de esos ingresos.

Estos datos hacen que una de las principales prioridades de los procesos de cambio en el próximo ciclo sea seguir redistribuyendo la riqueza, producto de sus recursos naturales principalmente, hasta reducir a 0 los índices de máxima pobreza. Esa reducción de la pobreza, junto con la universalización de los servicios públicos para los sectores populares y capas subalternas, y el logro de la seguridad y soberanía alimentaria, debería ser la hoja de ruta de los gobiernos progresistas de América Latina.

El otro gran reto a nivel regional es el de la integración, no solo comercial, sino principalmente en un nivel político. En ese sentido es clave el reforzamiento del Mercosur y UNASUR, y sobre todo ALBA y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), con una próxima cumbre anual a finales de enero en Santiago de Chile donde Cuba va a asumir la presidencia pro tempore durante el 2013.

Perspectivas desde los movimientos sociales

Desde los movimientos sociales, campesinos e indígenas del continente que en una buena parte de los países han pasado de la resistencia a la propuesta, y de ahí a la toma del poder, los retos no son menores tampoco. Sin dar tiempo a pasar la hoja del calendario, en enero se va a celebrar en Brasil, en la escuela de formación política del MST, la Asamblea Continental de Movimientos Sociales hacia el ALBA, e inmediatamente después en Santiago de Chile la Cumbre de los Pueblos paralela a la Cumbre Unión Europea - América Latina y CELAC. Ambos momentos, junto con el Foro Social Mundial 2013 a celebrarse en marzo en Túnez, serán momentos de articulación y planificación de los movimientos sociales continentales.

El desafío no es pequeño, tras la victoria en Venezuela y la más que probable en primera vuelta de Rafael Correa en las elecciones presidenciales de febrero en Ecuador, muchos esfuerzos (políticos y económicos) se van a invertir en desgastar al gobierno boliviano que encabezan los compañeros Evo Morales y Álvaro García Linera. Es tarea de los movimientos sociales y gobiernos aliados el articular redes, plataformas y alianzas que, desde la autonomía y una posición crítica pero leal, blinden los procesos de cambio en América Latina.

Al contrario de la Europa de las elites políticas y económicas, la Europa de los mercados y el capital, los procesos de cambio latinoamericanos muestran el camino de defensa de las mayorías sociales, en la búsqueda de un nuevo modelo político y económico que genera rupturas y permita vislumbrar una transición post capitalista. Bajo ese horizonte, la brújula política de la izquierda europea debería comenzar a orientarse hacia el Sur.

Katu Arkonada colabora con el Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurincional de Bolivia además de ser investigador en la Universidad de la Cordillera.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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Fuente: Rebelión