junho 05, 2013

"En "Crisis" primaba la idea que era posible construir el socialismo", por Mario Hernandez

PICICA: "A 40 años de la aparición de "Crisis" entrevistamos a Vicente Zito Lema, su último director periodístico"


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05-06-2013

A 40 años de la aparición de "Crisis" entrevistamos a Vicente Zito Lema, su último director periodístico
En "Crisis" primaba la idea que era posible construir el socialismo




Mario Hernandez (MH): Buenos días, Vicente Zito Lema. Aquí sobre la mesa tenemos un ícono…

Vicente Zito Lema (VZL): El número 1 de Crisis.

MH: No, tenemos el 10. Lo trajo Héctor Freire de su colección personal.
VZL: Muy bien, que la cuide.

Héctor Freire (HF): Es de febrero de 1974.

MH: Una revista fundada por Federico Vogelius, que dirigió Eduardo Galeano y apareció por primera vez en la primera quincena de mayo de 1973. Te preguntaría, ¿cómo fue el inicio de esta revista que podríamos calificar de mítica?

VZL: Hay muchas cosas que me vienen en tropel a la cabeza. Los recuerdos ahí están. Antes que nada recuerdo el día de la inauguración. Concurrí con Ricardo Carpani, un querido y entrañable amigo, y una de las grandes figuras de la plástica argentina. ¿Quién puede olvidar sus trabajos sobre las huelgas o el retrato de Eva Perón?

MH: La estética obrera.

VZL: Sí, proletaria, con raíces en el movimiento Espartaco, que trajo a nuestro país por primera vez, o de forma más explícita, una comunicación entre los artistas y la sociedad en su conjunto, en especial con aquellos sectores que por mil causas, una peor que otra, están alejados de lo que podríamos llamar la belleza en el sentido del arte explícito.
Todo ser humano siempre está en contacto con la belleza, pero en este caso como obra de arte concreta, limitada, Carpani abrió puertas en la sensibilidad social. No está mal que lo recuerde porque es todo como una época. Yo soy partidario del pensamiento que dice que la cultura es realmente el símbolo de una sociedad en un momento determinado, de sus sueños, de sus luchas, de sus peligros y amenazas, pero también de los logros que se van obteniendo en esta eterna lucha entre la luz y las tinieblas. Carpani, por su lado y la revista Crisis, pueden ser dos ejemplos de una época.

Concretamente, yendo a la revista, ahí está el alma, la fuerza y a veces hasta las utopías de un grupo de gente. No podemos dejar de volver a nombrar a Federico Vogelius. 
 
MH: Poco mencionado, ¿verdad?

VZL: Injustamente, porque sin él Crisis no hubiera existido, no porque Galeano no hubiera puesto su fuerza o Juan Gelman que estuvo desde el principio, Haroldo Conti, Aníbal Ford, Vicente Zito Lema, éramos un grupo de unos diez firmes y luego un montón más…  

MH: … de comedores de asado y jugadores de partidos de fútbol.

VZL: Ahí está.  

MH: ¿O no?

Eduardo Galeano jugaba pésimamente al fútbol 
 
VZL: Sí, teníamos un equipo de fútbol donde vi jugar pésimamente a Eduardo Galeano que después escribe maravillosamente bien de ese deporte.

MH: Pero jugando es un tronco.  

VZL: Tengo que hacerlo público. Dos queridos amigos, Eduardo Galeano y Osvaldo Bayer, han escrito hermosos libros sobre fútbol pero son dos troncos.

MH: ¿En qué puesto jugaba Galeano?  

VZL: Yo qué sé. Se ponía por donde podía.

MH: Ojo con lo que decís porque sabés que después publico estas entrevistas. A ver si te provoca un conflicto con Galeano.
VZL: No, de ninguna manera. Además, él creía que jugaba bien. Hay algo que es real. Freud decía que cada uno de nosotros tiene la posibilidad y el derecho de sentir y ver la realidad como uno la siente y eso también es parte de la verdad, o sea, que con todo este fundamento puedo decir que Eduardo, que es un gran escritor y organizador también, podía sentir que jugaba bien. Su literatura da fe que jugaba bien, la cancha diría que no.

MH: Reconozcamos que al fútbol lo ve bien.

VZL: Eso es cierto. Sobre todo como pasión y ahora viene mi narcisismo. Hay un hermoso libro, de los primeros de Eduardo, que se llama Días y noches de amor y de guerra, donde hay un texto muy entrañable para mí donde Eduardo cuenta un día en el que va todo el equipo de Crisis a jugar un partido de fútbol. Hasta entonces en general no les iba muy bien, pero había un jugador que nunca iba porque siempre estaba lleno de problemas y de viajes que se llama Vicente Zito Lema, que ese día va. Galeano cuenta qué sucede en el equipo y el impacto que provoca ver que un poeta que pensaban que no sabía jugar y por eso no iba nunca, juega y hace que el equipo gane. El lo cuenta y ese jugador era yo que de verdad jugaba bien al fútbol y ahí está la prueba. 

Vos dijiste que Galeano sabe ver fútbol, bueno, ahí relata el partido y mi gol de cabeza con el cual logramos ganar y yo orgulloso porque pasé a la historia de la literatura como jugador de fútbol. Por lo menos de un partido.

MH: El director de Crisis iba a ser Sábato.

VZL: Así es pero daba vueltas y al final, con cariño y respeto por Sábato, por lo menos ese era el sentimiento de Federico Vogelius, se decidió por Eduardo a quien ya conocía porque había estado en Uruguay y se habían visto. Galeano ya había dirigido un diario en ese país que se llamaba Epoca y Vogelius lo invita como también lo hace con Gelman, “Chiquita” Constenla, Aníbal Ford y también a mí. Yo estaba muy metido en la vida política y no pude comprometerme de entrada, después empiezo a colaborar y, finalmente, paso a ser secretario de redacción.
Cuando la situación se hace más ardua por el accionar de la Triple AAA y las amenazas, Vogelius y Galeano me piden si puedo compartir la dirección y en los últimos números paso a ser el director periodístico, Eduardo el director editorial y Vogelius el director ejecutivo. Estábamos los tres juntos lo cual aumentó nuestra amistad y nuestra pena porque primero se tuvo que ir al exilio Juan Gelman, lo acosaban mucho, después Galeano por su condición de uruguayo que le hacía más difícil su permanencia en el país, también tiene que irse. En la última etapa me quedo solo, después Eduardo vuelve pero se desencadenará la dictadura de Videla y Cía., viene el secuestro de Haroldo Conti y el cierre de Crisis.
Hablando de Haroldo Conti, quedé muy conmovido porque me mandaron una foto por internet de su asesino que fue apresado.

MH: En San Juan, era el jefe de seguridad de la Barrick Gold en esa provincia. Lo comentamos en la radio durante la semana.

VZL: Para mí fue muy fuerte, tanto es así que fui invitado a recibir el Doctorado Honoris Causa en la Universidad, en Córdoba y pronuncié un discurso, como decía Rodolfo Walsh, el intelectual tiene que aprovechar los espacios que le dan para hablar sobre temas de la realidad y entonces dediqué ese premio que recibí a los compañeros artistas, escritores y periodistas desaparecidos y en especial nombré a mi amigo Haroldo Conti.

La edición de libros de Crisis estaba a cargo de Mario Benedetti

MH: ¿Cómo hacían para convivir Aníbal Ford, Gelman, Galeano, Haroldo Conti, Vicente Zito Lema…?

VZL: Mario Benedetti también, porque él trabajó una etapa, siempre estuvo con nosotros, pero después, siempre es muy lindo recordar a Mario, estaba todos los días y tomó a su cargo la edición de libros. Hacíamos la revista, la editorial que sacaba libros y los Cuadernos de historia de los que se ocupaba Aníbal Ford, de los libros Benedetti y de la revista Galeano, Gelman, “Chiquita” Constenla y yo. Eramos un equipo.

MH: Insisto con la pregunta, ¿cómo convivían estas grandes personalidades de los libros, de la cultura y de la política, también? Porque militaban en distintas organizaciones políticas.

VZL: Era así. Los más militantes políticos, no para ponernos en un lugar especial, sino por respeto a la historia, éramos Juan Gelman, Haroldo Conti y yo. Eduardo tenía una militancia cultural/social. “Chiquita” y Aníbal Ford, también, pero más específicamente metidos en la política estábamos los tres que te mencioné. Teníamos una militancia muy activa, pero hay algo, más allá de las diferencias organizacionales o el enfoque político o filosófico, lo que primaba era una idea que hacía que conviviéramos en armonía, que puede parecer muy romántica ahora, pero que a nosotros nos movió la vida. Creíamos que era posible construir el socialismo, destruir el capitalismo y organizar la vida en una sociedad realmente humanista. Esto que parece muy abstracto o muy antiguo, a nosotros nos parecía muy correcto, posible y trascendente en nuestras conductas.
Nunca olvido una vez que me marcó Mario Benedetti que ya era una figura consagrada en la literatura mundial en castellano. Era un hombre muy humilde y consecuente con sus ideas, tanto es así que de a poquito nos mostró algo. El socialismo también existe en la cotidianeidad. Un ejemplo: Mario impuso sin grandes voces pero con su conducta, porque tomábamos café y almorzábamos todos juntos en la revista, que cada uno tenía que lavarse su copa, su vaso y su plato, sino la compañera que hacía la limpieza en la revista, que la invitábamos a comer, participaba y hasta discutía lo que publicábamos, después quedaba con la tarea. Mario se levantaba dos minutos antes de que termináramos, lavaba su plato, su copa y cuando nos fuimos dando cuenta, con ganas o sin ellas, seamos sinceros, todos terminamos haciéndolo. Para algunos quizás pueda parecer un detalle, hasta una estupidez, pero para mí resume en este instante lo que era el espíritu de Crisis y algo que marco siempre: un discurso político, ideológico, filosófico o político que no se condice con los actos cotidianos, para mí, huele a mentira. Esa es la realidad.

MH: Según el Instituto Verificador de Circulaciones, la revista vendió en marzo de 1974, 17.468 ejemplares. Las ventas crecieron hasta un tope de 24.637 en julio y se mantuvieron después de esa fecha en un promedio de 22.000. Para cerrar, contame cómo fueron los últimos cinco números después del 24 de marzo de 1976.

VZL: Duros. Imaginate, y voy a hacerlo gracioso para que los recuerdos no me pongan triste. Yo dirigía la revista en la clandestinidad porque ya me habían puesto un par de bombas. Juan Gelman estaba en el exilio y Eduardo también se había ido. El director tenía que dirigir la revista en la calle, entraba en la oficina, con mucho cuidado, de vez en cuando, en cambio, en un bar que teníamos convenido, que lo íbamos cambiando, venían a verme los compañeros con los que hacíamos la revista y así la íbamos organizando. No fue fácil, pero nadie lo veía como una cuestión de extremo peligro porque en esa época, para bien o para mal, creo que más bien lo segundo, habíamos naturalizado la muerte como algo más que te podía pasar en cualquier momento. Es difícil explicar semejante conducta en dos minutos, simplemente uno creía que había que continuar con la tarea y cuando en el medio se te van cayendo los compañeros quedan dos actitudes, ambas dignas, una es irte y tratar de salvar tu vida y la de tu familia, porque también es propio de la condición humana, y la otra es seguir aunque después la historia diga que no valió la pena. 

Eso es para la historia y viene después, pero cuando uno está en medio del fuego muchas veces ni siquiera te das cuenta que te estás quemando.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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Fuente: Rebelión

junho 04, 2013

"Quem tem medo dos filmes de sacanagem?", por José Geraldo Couto

PICICA: "Mas o que é o erotismo? O que o distingue da pornografia? Impossível responder essas questões no espaço exíguo de um blog. A própria mostra do Sesc as deixará inevitavelmente em aberto. Digamos provisoriamente, seguindo Georges Bataille e correndo o risco de traí-lo, que o erotismo não tem a ver com a mera satisfação da pulsão sexual (algo presente em todo o reino animal), mas sim com uma elaboração ociosa, especificamente humana, em torno desse desejo. Por isso, o escritor cubano Severo Sarduy relacionou o erotismo à escrita barroca: ambos representariam um gesto supérfluo, caprichoso, que nega ou subverte a tendência humana para o trabalho, a produção, a acumulação, a utilidade."

Quem tem medo dos filmes de sacanagem?

01erotismo
Vasta mostra no SESC-SP debate e exibe erotismo no cinema. Para ser ainda melhor, deveria ver sexo também como alegria

Por José Gerado Couto*, do blog IMS

Vamos falar de sexo? A ampla Mostra Cine Privê – O erotismo no cinema, que vai até 28 de julho no Sesc Vila Mariana, em São Paulo, é uma boa oportunidade para conhecer melhor o assunto e, ao mesmo tempo, ver ou rever alguns filmes extraordinários. O evento inclui a exibição de mais de vinte longas-metragens, além de exposição, debates, performances e shows de música. Veja aqui a programação completa.

Mas o que é o erotismo? O que o distingue da pornografia? Impossível responder essas questões no espaço exíguo de um blog. A própria mostra do Sesc as deixará inevitavelmente em aberto. Digamos provisoriamente, seguindo Georges Bataille e correndo o risco de traí-lo, que o erotismo não tem a ver com a mera satisfação da pulsão sexual (algo presente em todo o reino animal), mas sim com uma elaboração ociosa, especificamente humana, em torno desse desejo. Por isso, o escritor cubano Severo Sarduy relacionou o erotismo à escrita barroca: ambos representariam um gesto supérfluo, caprichoso, que nega ou subverte a tendência humana para o trabalho, a produção, a acumulação, a utilidade.

Crash, de David Cronenberg (1996)
Tragédias da carne

Essa ideia de desperdício, de dissipação, de consumo – em contraposição à produção – é o que move um dos destaques da mostra, A comilança (1973), de Marco Ferreri, em que um grupo de homens de meia-idade se fecha numa mansão durante um fim de semana para comer, beber e fazer sexo com prostitutas literalmente até morrer. Não por acaso, era um dos filmes favoritos de Buñuel, que o qualificou de “grande tragédia da carne”. Aqui, uma cena de sexo protagonizada por Marcello Mastroianni:


Já a pornografia, pelo menos tal como a entendo, reduz as relações eróticas a uma mecânica, e o corpo a uma anatomia virtualmente sem sujeito. No erotismo, o corpo existe em conexão com um espírito (ou anima, ou alma, dependendo da convicção de cada um) desejante, pessoal e intransferível.

Se há uma falha na Mostra Cine Privê, é o fato de ter selecionado quase só filmes em que prevalece o poder destrutivo de Eros: Laranja mecânicaO último tango em ParisO império dos sentidosSalòCrash – estranhos prazeres, além do já citado A comilança.
Último tango em Paris, de Bernardo Bertolucci (1972)
Último tango em Paris, de Bernardo Bertolucci (1972)
O evento seria mais completo, a meu ver, se contemplasse também manifestações mais alegres, marotas e estimulantes do erotismo, como algumas das indevidamente chamadas pornochanchadas brasileiras (que serão abordadas numa palestra de Nuno César Abreu), comédias eróticas italianas, a “trilogia da vida” de Pasolini (DecameronContos de CanterburyAs mil e uma noites), os filmes de Almodóvar etc.

"Salò", de Pier Paolo Pasolini (1975)
Em compensação, a mostra do Sesc traz o interessante miniciclo “Amor e desejo na terceira idade”, com filmes como Amor, de Michael Haneke, e Saraband, o sublime último longa-metragem de Ingmar Bergman. Porque, afinal de contas, o sujeito não para de fazer amor porque fica velho, mas fica velho porque para de fazer amor.

Fonte: Outras Palavras

"Turquia: o ciclo crescente de descontentamento", por Muftah

PICICA: "Não se trata, pois, só de “destruição de árvores”, de os turcos perderem “bolos e docinhos” ou de desejarem preservar prédios históricos, mas da sensção, que se vai generalizando, de que a vida pública na Turquia está sendo limitada e modelada para atender às exigências de um tipo de perspectiva ideológica."


Turquia: o ciclo crescente de descontentamento

04/06/2013
Por Muftah


Por Muftah (editorial), em 1/6/2013 | Tradução: Coletivo VilaVudu

turkey
Foto: Reflections on a Revolution

Os protestos na Turquia entram hoje no 5º dia, com manifestantes tomando as ruas de várias cidades pelo país. Os protestos, que inicialmente visavam a impedir a destruição do Parque Gezi em Istanbul, transformaram-se, por causa da agressão policial, e incluem já manifestações mais amplas, de oposição ao governo da Turquia.

Mashallah News oferece bom balanço do desenvolvimento dos protestos, até agora:

“Em Istanbul, apenas 1,5% da área urbana é ocupada por espaços verdes; na Parque Geziestão nove acres desse total. Na 2ª-feira, chegaram equipes da empresa construtora, e começaram a derrubar árvores, para construir um shopping center. Na 2ª-feira havia ali cerca de 50 pessoas; na 5ª-feira à noite já eram 10 mil, apesar de a Polícia ter usado sprays de pimenta e gás lacrimogêneo para dispersar os manifestantes. Na 6ª-feira, a agressão policial aumentou: a Polícia usou canhões de água e força excessiva, na tentativa de evacuar a praça e impedir que prosseguissem os discursos, cantos, palavras-de-ordem e a montagem de acampamentos.”

Em discurso muito aguardado, hoje, 1/6, o primeiro-ministro Recep Tayyip Erdogan respondeu ao crescente movimento de protesto. Reproduzindo as mesmas estratégias várias vezes tentadas e sempre fracassadas, de outros ditadores regionais (muitos dos quais já despachados do poder), o primeiro-ministro minimizou o significado das manifestações, rejeitou as demandas dos manifestantes e atribuiu a “agitação” a “outras forças”. EA World View assim resumiu o discurso de Erdogan:

“O primeiro-ministro Recep Tayyip Erdogan (…) falando hoje sobre a agressão policial a manifestantes, usou tom desafiador – e disse, dos que se manifestam contra o redesenvolvimento da Praça Gezi, que “há jogadas, aqui (…) Ninguém tem o direito de protestar contra a lei e a democracia.”

Erdogan disse que a Polícia cometeu erros no uso de sprays de pimenta e gás lacrimogêneo contra os manifestantes, e que o Ministério do Interior investigará tudo isso. Mas que a Praça Taksim – onde os manifestantes permaneceram acampados por quatro dias, antes de serem atacados pela Polícia, na 6ª-feira –  não pode ser usada como ‘paraíso seguro’ para manifestações. E insistiu que “organizações ilegais” estariam provocando “cidadãos ingênuos”.

O primeiro-ministro, invocando história e ideologia, disse que manterá os planos para converter o espaço verde do Parque Gezi em um supermercado, que será construído como réplica das tendas militares da era otomana.

Erdogan disse que os que se opõe a “projetos de transformação urbana” querem que “nosso povo viva em favelas”.

Falando em termos mais amplos, Erdogan insistiu que seu governo reflete a vontade do povo e a oposição deve manifestar-se pelas urnas, nas eleições, não nas ruas. Mas mostrou-se cheio de confiança de que vencerá qualquer desafio: “Não tentem competir conosco. Se reunirem 200 mil pessoas, posso pôr um milhão, nas ruas.”

Como era de esperar, o discurso de Erdogan não fez esfriar os protestos, que prosseguem, com grande número de manifestantes nas ruas.

Embora essas manifestações talvez pareçam irrupções isoladas de descontentamento, outros recentes atos de públicos de protestos sugerem outra coisa.

Em dezembro de 2012, houve manifestações contra a demolição de Ince Pastanesi, uma confeitaria histórica em Istanbul. Depois de quase 70 anos de atividade, a loja, como o Parque Gezi, foi programada para ser demolida, também para ser substituída por um shopping center. Apesar das repetidas manifestações públicas no local, que pediam que a prefeitura poupasse a loja, nada conseguiu impedir que o prédio fosse demolido.

Dia 7 de abril de 2013, manifestantes reuniram-se para protestar contra a demolição do histórico Teatro Emek, em Istambul, também demolido para dar lugar a um shopping center. Na ocasião, como agora, a Polícia respondeu com violência:

“A Polícia usou canhões d’água e gás lacrimogêneo, dia 7 de abril, para dispersar milhares de manifestantes, entre os quis o diretor grego-francês de cinema, Costa-Gavras, e vários atores, que haviam viajado a Istambul para defender o icônico Cinema Emek e protestar contra a demolição daquele prédio histórico.

A Polícia já havia bloqueado o acesso à rua lateral onde se localiza o cinema, obrigando os manifestantes a permanecer na avenida İstiklal, no coração do bairro onde se concentram vários cinemas e teatros em Istanbul. Depois de um alerta, de que a manifestação não tinha autorização para se realizar, a Polícia passou a bombardear a multidão com jatos d’água e, segundo testemunhas, com granadas de gás lacrimogêneo.

O crítico de cinema Berke Göl e três outros manifestantes foram detidos, como noticiou o jornal Radikal. Um dos mais conhecidos e respeitados diretores do cinema turco, Erden Kıral, teria desmaiado durante o ataque da Polícia.

Um grupo de 200 manifestantes permanece acampado à frente do prédio da Polícia de Beyoğlu, exigindo a imediata soltura dos que permanecem detidos, segundo o jornal Radikal.

A Fundação Istanbul para Artes e Cultura (İKSV) lançou declaração em que condena o uso de “força excessiva” pela Polícia. “Condenamos a agressão a amantes do cinema que nada fizeram além de tentar protejer a memória cultural de Istanbul”, dizia a declaração.”

Embora essas ações pareçam rejeitar alguma “modernização” ou expor alguma vontade de reviver “velhos tempos”, parece haver aí um conjunto de motivações mais profundas. Como escreveu um blogueiro turco:

“Como se lê nos relatos de Elif Ince, do jornal Radikal, que escreve sobre os eventos no Parque, o movimento #OccupyGezi é um levante urbano contra a elite conservadora turca e suas políticas neoliberais.

Um dos manifestantes explica a Ince que a demolição da confeitaria Inci Pastanesi nunca foi assunto de bolos e docinhos; que os manifestantes que protestaram contra o fechamento do cinema Emek Theater não estavam preocupados apenas com preservar prédios históricos. E que a solidariedade no Parque Gezi Parki não é questão apenas de defender árvores.

Os manifestantes estão acampados no parque porque a cidade é do povo e deve ser governada pelo povo, não pelas decisões e caprichos de um líder político e seus discípulos no governo.’”

Mais uma vez, esse desejo de ser ouvido sobre o próprio ambiente em que se vive é também apenas parte da história. Esforços para modificar hábitos e práticas sociais e culturais também estão despertando resposta desafiadora de muitos turcos. Poucos dias antes do início das manifestações no Parque Gezi, dia 25 de maio, casais turcos manifestaram-se contra os esforços para proibir manifestações públicas de afeto nos trem do metrô. O jornal Huffington Post comentou:


“Dúzias de casais participaram de um ‘beijaço’ numa estação do metrô em Ancara, capital da Turquia, para protestar depois que autoridades do metrô advertiram um casal que se beijava em público.”

A mídia turca noticiou que, no início da semana, autoridades do metrô da cidade divulgaram documento em que pedem que os passageiros “ajam de acordo com regras morais”, depois que câmeras de vigilância interna filmaram um casal que se beijava.”

A questão levou um deputado da oposição a questionar o partido governante, que é partido islamista, e que, como temem os secularistas, trabalha para expandir a influência do Islã na vida dos turcos, única explicação para que autoridades do metrô tenham sido liberadas para difundir regras sobre “comportamentos morais” (…).

E há também a questão da recente proibição, na Turquia, de bebidas alcoólicas. Dia 24 de maio, o Parlamento turco aprovou lei que cria várias restrições à venda, divulgação e consumo de bebidas alcoólicas. Um jornalista turco descreveu as novas proibições como forma de pressão contra os cidadãos, as quais, essencialmente, restringem a liberdade de as pessoas agirem livremente em espaços públicos:

“Na Turquia, enfrentamos um processo de engenharia social ideologicamente motivado, extremamente conservador e socialmente opressivo, que é parte da agenda islamista para o governo do AKP. Esse projeto não tem qualquer legitimidade democrática, porque é violação clara de direitos e das liberdades dos turcos.


Outra prova de que o movimento geral é esse é o que disse o primeiro-ministro Erdogan na convenção de seu partido no Parlamento, dia 28 de maio, ao reagir contra os que diziam que as proibições de bebidas alcoólicas estão relacionadas à agenda dos islamistas. Erdogan disse que “não faz diferença de que religião se trate: a religião estipula não o que é errado, mas o que é certo. Se se trata de estipulação certa, os senhores se oporão a uma lei certa, por ter sido inspirada por pensamento religioso? Será que, para os senhores, uma lei escrita por meia dúzia de bêbados poderia ser válida? Como se admitirá que nossas convicções sejam apresentadas como algo a ser rejeitado?”

Erdogan portanto, declarou abertamente que a proibição de bebidas alcoólicas é, sim, exigência religiosa, e que deseja reformatar a vida em espaços públicos, nos termos do que a religião determina. E avançou: declarou “anti-religião” qualquer um que se oponha à proibição de bebidas alcoólicas alegando direitos e liberdades individuais.

O alívio que alguns sentiram ao ouvir Erdogan dizer, no mesmo discurso, que “os arranjos que se fazem agora não implicam qualquer interferência no modo de vida de pessoa alguma” durou pouco. Na sequência, Erdogan acrescentou que “se você quer beber, leve sua bebida alcoólica e beba-a em casa. Beba o que quiser beber. Nada temos contra isso.”

Com essas palavras, o primeiro-ministro turco disse a segmento considerável da população: não continuem a fazer o que sempre fizeram nos espaços públicos. Basta isso, como grave exemplo de pressão, que ultrapasa em muito o conteúdo e o contexto das leis já aprovadas sobre bebidas alcoólicas.”

Não se trata, pois, só de “destruição de árvores”, de os turcos perderem “bolos e docinhos” ou de desejarem preservar prédios históricos, mas da sensção, que se vai generalizando, de que a vida pública na Turquia está sendo limitada e modelada para atender às exigências de um tipo de perspectiva ideológica. Isso, afinal, parece estar motivando os protestos no Parque Gezi e outras manifestações públicas de desafio ao governo de Erdogan, que já surgem por todo o país. Essas mostras públicas de descontentamento, que se veem no vídeo (em http://vimeo.com/67441445), da noite de ontem, 31 de maio, não dão sinais de estar arrefecendo.

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Traduzido do inglês, em http://muftah.org/protests-in-turkey-part-of-a-growing-cycle-of-discontent/ [com fotos excelentes]

Fonte: Rede Universidade Nômade

"Marcha indígena, quilombola e camponesa começou hoje e se dirige para Campo Grande/MS" (União Campo Cidade e Floresta)

PICICA: "[...] momento histórico e estratégico da luta dos Povos da Terra no MS, em que os indígenas e em especial o Povo Terena decidiram dizer basta às mentiras do Estado e Governo brasileiros, e à violência incentivada com o silencio conivente do Governo do Estado, inimigo declarado dos povos indígenas de Mato Grosso do Sul. E, num momento em que os nativos somam mais um mártir na luta pela terra e território no Estado, com a morte do índio terena Oziel Gabriel, durante uma reintegração de posse na Terra Indígena Buriti, a semana passada."

Marcha indígena, quilombola e camponesa começou hoje e se dirige para Campo Grande/MS


do site da CPT

    
 

JORNADAS UNITÁRIAS DE LUTA EM MS: pela demarcação das terras indígenas e quilombolas, reforma agrária, contra o capital e pela soberania popular. Organizada pelos movimentos sociais populares de Mato Grosso do Sul, a marcha desde Anhanduí, 60 km de Campo Grande, se iniciou hoje de manhã, 3 de junho, com aproximadamente 1000 pessoas.

A mesma se realiza num momento histórico e estratégico da luta dos Povos da Terra no MS, em que os indígenas e em especial o Povo Terena decidiram dizer basta às mentiras do Estado e Governo brasileiros, e à violência incentivada com o silencio conivente do Governo do Estado, inimigo declarado dos povos indígenas de Mato Grosso do Sul. E, num momento em que os nativos somam mais um mártir na luta pela terra e território no Estado, com a morte do índio terena Oziel Gabriel, durante uma reintegração de posse na Terra Indígena Buriti, a semana passada.

A marcha dos Povos da Terra, junto com os estudantes, militantes de sindicatos, entidades e organismos de defesa dos direitos humanos, é para reivindicar a demarcação das terras indígenas, titulação e demarcação dos territórios quilombolas e exigir a reforma agrária que esta totalmente parada no Estado.

Além disso, a marcha tem um caráter político de grande importância por conta que os movimentos sociais no Estado têm avançado num processo unitário importante, valorizando a unidade entre indígenas, camponeses e quilombolas, diretamente enfrentados ao agronegócio e latifúndio, à violência e a desterritorialização provocada pelo agro capital, sendo as principais vítimas os legítimos donos das terras nesta parte do país.  O poder econômico e político, as transnacionais, o Governo Federal e Estadual, segundo os organizadores das Jornadas de Luta, têm usado como o argumento um império ideológico inserido em frases como: “os indígenas têm que se integrarem à economia nacional”, falácias como “o desenvolvimento não pode parar”; “reforma agrária já foi feita, agora precisa melhorar os assentamentos”, etc. Assim esse mesmo império, com os mesmos argumentos, defende o indefensável: uma “economia urbanoide” para esvaziar os campos e as terras e deixá-los nas mãos de investidores e invasores estrangeiros, das transnacionais da monocultura, dos agrotóxicos, e das financeiras agropecuárias. E pior de tudo isso é que esses pacotes devem avançar a qualquer custo, ainda se custar à própria vida, cultura e os modos peculiares de vida dos indígenas, camponeses e quilombolas, fundamentalmente. O Tribunal Popular-MS, um dos organizadores da marcha tem sido um dos espaços mais importantes nos dois últimos anos desse processo de articulação, diálogo e unidade dos Povos da Terra no Estado.

A marcha que se iniciou hoje vai durar quatro dias, sendo que o objetivo, além de dar visibilidade à problemática fundiária no Estado, dará lugar para momentos de estudos e formação política dos participantes da marcha, que vem pela BR 163. Os movimentos sociais do campo entendem que a construção da unidade não é uma mera retórica de discursos e sim um processo que tem que ser construído e demonstrado sobre tudo na pratica se for verdadeira.

CANAL IBASE: E lá se foram os geraldinos?; Comitê defende outro rumo para mineração; O que são 'direitos humanos'?

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E lá se foram os
‘geraldinos’

Itamar Silva, diretor do Ibase, faz uma reflexão sobre a relação entre diversidade e as mudanças que estão ocorrendo no Rio, entre elas a reforma do Maracanã
 
Mortes põem em xeque ação das UPPs no Rio

Dados da Comissão de Direitos Humanos da Alerj apontam aumento do número casos de violação nas comunidades cariocas. Jovens estão entre os principais afetados
Comitê defende outro rumo para mineração
No lançamento nesta quarta-feira (29/05), Dom Guilherme, da CNBB, exige respeito à vida e à natureza no código de um dos setores que mais cresce no país
“Ainda existem outras torturas no Brasil”

Após depoimento à Comissão da Verdade, na Alerj, historiadora Dulce Pandolfi afirma que desrespeito à cidadania tem sido naturalizado no país
O que são ‘direitos humanos’?

Todos têm direitos básicos como ser humano, mas muitos não sabem exatamente quais são. Como, então, lutar por eles?

junho 03, 2013

"Medo de retirada forçada e de impactos ambientais leva ribeirinhos a se mobilizarem contra polo naval no Amazonas", por Elaíze Farias

PICICA: Dezenove comunidades de ribeirinhos tradicionais pedem o seu apoio a construção de um Polo Naval em seus territórios. Para assinar, clique abaixo:

Abaixo-assinado Comunidades Tradicionais de Ribeirinhos do Amazonas Contra Projeto de Polo Naval



Medo de retirada forçada e de impactos ambientais leva ribeirinhos a se mobilizarem contra polo naval no Amazonas


Audiência 
Alzira Pereira, 70 anos, da comunidade Jatuarana, em audiência realizada em Manaus

É possível moradores de comunidades tradicionais que vivem há décadas à margem do rio Amazonas ocuparem o mesmo território de estaleiros de médio e grande porte instalados para construção de embarcações civis e militares? Dividirem o mesmo espaço com aproximadamente 35 mil trabalhadores, recrutados especialmente para o empreendimento? Ou mesmo deixarem seu modo de vida tradicional para ser incorporados a uma “cidade operária”?

Para os ribeirinhos de 19 comunidades localizadas na zona rural de Manaus (AM), a resposta é “não”. Surpreendidos em outubro de 2012 com um decreto do governo do Amazonas que determina a desapropriação da área, os ribeirinhos destas comunidades afetadas já manifestaram sua oposição a um possível deslocamento forçado. Uma dessas manifestações aconteceu durante audiência no último dia 2 de maio promovida pelo Ministério Público Federal do Amazonas (leia mais sobre a audiência ao final deste texto).

O discurso oficial do governo do Amazonas é que a área será transformada em uma “cidade operária”, medida que sinaliza a possibilidade dos ribeirinhos serem “integrados” ao empreendimento. Mas como bem disse um ribeirinho com quem conversei: “Cidade operária é diferente de comunidade tradicional. Eu vou deixar de ser pescador e agricultor para ser operário?”.
O governo do Amazonas, pressionado pelos ribeirinhos, já disse que não haverá desapropriação. Mas não é isso que diz o Decreto 32.875 do dia 10 de outubro de 2012.

No documento está escrito que haverá desapropriação “para fins de interesse público”, o que nada mais é do que área liberada para o polo naval, um empreendimento que vem atraindo interesse de empresas estrangeiras e é a grande aposta político-econômico da atual admistração do governo do Amazonas.

Raramente mencionados nos debates públicos sobre o empreendimento e praticamente invisíveis na imprensa local, os ribeirinhos vivem atualmente um contexto de mobilização interna contra a pressão que ronda suas vidas e seu cotidiano e que, certamente, se tornará mais forte daqui por diante.

BOM SUCESSO 28abril Valter Calheiros (60)Comunidade ribeirinha à margem esquerda do rio Amazonas.

Agricultores

Milhares de pessoas serão atingidas com o polo naval. Estima-se que existam pelo menos mil famílias nas comunidades afetadas. A maioria vive de agricultura. Muitos praticam a pesca de subsistência. Parte da produção agrícola abastece o mercado de Manaus.

Embora o Decreto 32.875 não cite as comunidades impactadas, os moradores da área localmente chamada de “Puraquequara” realizaram seu próprio levantamento tão logo souberam da notícia (informalmente, pois o governo não os oficializou espontaneamente sobre a realização da obra) e atestaram que a área a ser atingida abrange 19 comunidades.

Entre elas estão Lago do Mainã, Puraquequara, São Francisco do Mainã, Bom Sucesso, Guajará, São Raimundo, São Pedro, São Lázaro, Tabocal, Nossa Senhora de Fátima, Nossa Senhora das Graças, União e Progresso, Projeto de Assentamento Nazaré, Santa Rosa do Paraná da Eva, Santa Luzia do Tiririca e demais comunidades localizadas até os limites do município de Rio Preto da Eva. Um novo levantamento vem sendo realizado para identificar novas comunidades.

Bom Sucesso
Reunião de ribeirinhos para discutir impactos do polo naval


Mobilização
Moradores que nasceram nestas comunidades ou que vivem nelas há 60 e até 70 anos estão confusas e angustiadas frente à ameaça de terem que deixar suas terras. Ou, caso não seja preciso sair, com a mudança no seu modo de vida.

Para isso, decidiram pela organização de cada comunidade para tentar obter informações com mais clareza do governo do Estado sobre as reais consequências do polo naval em suas vidas e no meio ambiente que lhes dá o seu sustento.

Até o momento, não foi divulgado um cronograma da obra, nem programas de compensação para estas pessoas atingidas. Não se sabe se haverá de fato retirada, reassentamento ou indenização. Também não existem informações sobre os impactos ambientais na área (hoje extremamente preservada) e danos para a biodiversidade.

Nas duas audiências públicas que houve, os ribeirinhos obtiveram respostas insuficientes e genéricas. Essa foi a reclamação geral. A primeira delas, no dia 8 de março de 2013 na Assembleia Legislativa do Amazonas, só ocorreu por recomendação do Ministério Público Federal, que mantém um inquérito instaurado para acompanhar o processo de elaboração do projeto do polo naval.

A segunda foi  em abril na Câmara Municipal de Manaus. Com dificuldade de deslocamento de suas comunidades até a capital (o acesso é apenas pelo rio e o custo do combustível para a embarcação é caro, a maioria não pode pagar), os ribeirinhos foram representados por um pequeno grupo. A reclamação dos ribeirinhos é que os representantes do governo repetiram nesta segunda audiência o seu discurso vago.

BOM SUCESSO 28abril Valter Calheiros (64)Típica moradia ribeirinha, à margem esquerda do rio Amazonas.

Visita

Desde o dia 28 de abril, porém, a mobilização começou a ganhar força e a luta tende a crescer.  Os moradores das comunidades querem estabelecer um diálogo igualitário com o governo do Estado onde este se manifeste de forma mais transparente e que eles próprios tenham direito a falar e serem consultados.

A perspectiva da saída de suas terras também começou a assustar moradores até então céticos com a possibilidade de serem impactados.

Venho acompanhando este assunto desde janeiro deste ano, quando conversei com alguns moradores e lideranças das comunidades, especialmente as do Jatuarana e Mainã. Fiz uma matéria na época em que estava no jornal A Crítica optando por uma abordagem que a imprensa ainda não havia se preocupado em mostrar: o lado dos moradores.

No último dia 28 de abril fiz uma visita na comunidade Bom Sucesso, junto com membros da Comissão Pastoral da Terra (CPT), Cáritas Diocesana e com o Valter Calheiros, do Movimento S.O.S Encontro das Águas.

Ficamos entre nove da manhã e uma da tarde participando de uma exaustiva reunião com alguns representantes de comunidades. A duração da viagem até Bom Sucesso é de uma hora e meia em barco “rápido”.

Esta visita me possibilitou “sentir” um pouco como está a reação das pessoas ao polo naval. Percebi que a antiga descrença quanto à obra está diminuindo. O temor com a dimensão do impacto (negativo) cresceu. Ninguém acredita que haverá “benefícios”.

BOM SUCESSO 28abril Valter Calheiros (54)Rio Amazonas

Medo de sair

Durante a visita Bom Sucesso, fui interpelada por uma moradora que, ao saber que eu era jornalista, perguntou por que a imprensa “pouco ou nunca fala deles”. “Parece que não existe ninguém aqui. Que aqui é só água e terra”, me disse ela. “Por que eles não fazem essa obra em outra área do rio? Por que não mexem onde vivem os ricos? Querem vir para cá porque só moram ribeirinhos”, completou.

Também conversei com um senhor de 87 anos, que me disse morar na comunidade Bom Sucesso há 60 anos. Seu receio é “ter que ir para a cidade”. “Vou fazer o que ná cidade? Acho que querem que a gente morra”, me indagou.

Nesta reunião, alguns encaminhamentos foram tirados. Um deles é a criação de um Conselho com representantes de cada comunidade.

BOM SUCESSO 28abril Valter Calheiros (72)Chegada na comunidade São Francisco do Mainã.

No dia 2 de maio, uma audiência específica para os ribeirinhos foi realizada em uma escola pública do bairro Puraquequara (este nome batiza, ao mesmo tempo, um bairro e uma comunidade em Manaus), coordenada pelo procurador da República Julio Araújo, do MPF.

Os moradores relataram sua preocupação com os impactos do polo naval e se mostraram encorajados a empreender uma ação social cujos resultados somente o tempo dirá. Esta é uma batalha que está se desenhando ainda. Enfrentamentos certamente virão. E novos textos de minha autoria sobre esse assunto deverão ser publicados neste espaço.

* Com exceção da primeira foto, de minha autoria, todas as fotos deste post são de Valter Calheiros.

Fonte: Elaíze Farias

"Ideologia do consumo da “saúde”: epidemia contemporânea", por Graziela Wolfart

PICICA: "IHU On-Line - Que ideias a senhora apresenta no trabalho “A medicalização do fracasso escolar e a infância (mal)tratada”? 

Rosangela Barbiani - Abordo as relações entre a saúde e a educação no processo brasileiro de higienização dos costumes instaurado no início do século XX, quando o Brasil assume a identidade republicana. As escolas nascem incorporando um modelo de ciência e de educação em que os indicadores de desempenho escolar individuais foram se constituindo em mecanismos seletivos e definidores do sucesso e do fracasso dos alunos. A classificação dos comportamentos na relação binária normal-anormal, herdada com a invenção da infância moderna, produz a gestão controlada da exclusão, um dos mais graves mecanismos de violação de direitos. No passado recente, os alunos que não preenchiam os critérios de normalidade na aprendizagem eram objeto de tratamentos especializados, geralmente realizados por profissionais do campo da saúde. Seus diagnósticos: débeis, retardados, instáveis, emotivos, tímidos, deprimidos, tarados, desconfiados, perversos, fatigáveis, neuropatas e psicopatas, desajustados, desatentos, hipostênicos, adenoideanos, precoces, entre muitas outras designações. Hoje, com o vocabulário renovado, nomeamos nossos infantes de crianças e adolescentes “problemas”, colcha de retalhos, despaternalizados, agitados, agressivos, violentos, cacos, trapos, hiperativos, mal-educados, desinteressados, debochados, infratores, enfim, alunos “incomodativos”. Essas expressões, extraídas de encaminhamentos das escolas, aos serviços de saúde que analisei em uma pesquisa revelam a presença do fenômeno, reatualizado. 

A medicalização da saúde escolar endereça as dificuldades dos alunos no processo de ensino a dificuldades exclusivamente pessoais (neurológicas, visuais, auditivas, de fala, psicológicas e/ou nutricionais) ou familiares. A noção de comportamento disfuncional é repassada à família, seja por sua forma de manejo “ao problema”, seja por sua autoridade em resolvê-lo. Entretanto, as famílias contemporâneas ressentem-se de um saber que já não é mais seu, na condução do tratamento às suas necessidades de saúde. O poder-saber é propriedade dos especialistas e dos mecanismos diagnósticos e terapêuticos disponíveis no mercado. Nessa lógica, as drogas do bom comportamento como o ritalin passam a ser desejadas e ministradas como um antídoto ao fracasso escolar. Eis o impasse civilizatório a ser enfrentado: a infância (mal)-tratada!" 
 

 

Ideologia do consumo da “saúde”: epidemia contemporânea

Para Rosangela Barbiani, na esteira dos grandes avanços da ciência biomédica e da biotecnologia, o século XXI protagoniza uma nova forma de relação entre a saúde e a doença

Por: Graziela Wolfart

“Transitamos da cultura do combate às doenças à vigilância eugênica, onde o controle sobre a saúde e a doença estende-se ao controle da própria vida, não só na forma de geri-la, mas na forma de concebê-la e prolongá-la. A saúde passa a ser um produto que se adquire por meio de diversos dispositivos, resultado de um conjunto de investimentos físicos, espirituais e, sobretudo, materiais sobre um corpo social cada vez mais amedrontado com a finitude humana e seus enigmas. No mercado de oferta de serviços e mercadorias, a medicina clássica divide espaço com as ‘novas tecnologias’ que analgesiam o sofrimento humano, propagam a ‘felicidade’ e a vida longeva, quiçá eterna. Os corpos que antes eram necessários para a tarefa civilizatória de erguer uma nação, hoje são cultuados como objetos de consumo para o mercado e mediatizados pela sociedade enquanto veículos da vida humana. No motor dessa nova sociabilidade imposta pelo capital está a indústria do consumismo”. A reflexão é da professora Rosangela Barbiani, da Unisinos. Na entrevista a seguir, concedida por e-mail para a IHU On-Line, ela explica que “para todos os males há um ‘remédio’ e para evitá-los basta seguir com disciplina e fé as profecias dos programas propagandeados na mídia televisiva, jornalística, eletrônica, radiofônica. No círculo que se estabelece, observa-se a posição dos sujeitos como seres–pacientes cada vez mais dóceis e receptivos às prescrições e prognósticos provenientes de complexos aparatos diagnósticos, hospitalares e de drogas quimicamente manipuladas”. 

Rosangela Barbiani possui graduação e mestrado em Serviço Social pela Pontifícia Universidade Católica do Rio Grande do Sul - PUCRS e doutorado em Educação pela Universidade Federal do Rio Grande do Sul - UFRGS. Atualmente é professora nos cursos de mestrado em Saúde Coletiva e mestrado profissional em Enfermagem e no curso de graduação em Serviço Social da Unisinos. É membro do Conselho Municipal dos Direitos da Criança e do Adolescente de São Leopoldo, na qualidade de representante da Universidade.

Confira a entrevista. 

IHU On-Line – Como podemos definir o conceito de medicalização social?

Rosangela Barbiani – Segundo a definição de Tesser, Poli Neto, Campos (2010)  trata-se de um processo sociocultural complexo que vai transformando em necessidades médicas as vivências, os sofrimentos e as dores que eram administrados de outras maneiras, no próprio ambiente familiar e comunitário, e que envolviam interpretações e técnicas de cuidado autóctones. A medicalização acentua a realização de procedimentos profissionalizados, diagnósticos e terapêuticos, desnecessários e muitas vezes até danosos aos usuários. Há ainda uma redução da perspectiva terapêutica com desvalorização da abordagem do modo de vida, dos fatores subjetivos e sociais relacionados ao processo saúde-doença. 

IHU On-Line - Como a medicalização da vida social se relaciona com a indústria do consumismo? 

Rosangela Barbiani - Na esteira dos grandes avanços da ciência biomédica e da biotecnologia, o século XXI protagoniza uma nova forma de relação entre a saúde e a doença. Transitamos da cultura do combate às doenças à vigilância eugênica, onde o controle sobre a saúde e a doença estende-se ao controle da própria vida, não só na forma de geri-la, mas na forma de concebê-la e prolongá-la. A saúde passa a ser um produto que se adquire por meio de diversos dispositivos, resultado de um conjunto de investimentos físicos, espirituais e, sobretudo, materiais sobre um corpo social cada vez mais amedrontado com a finitude humana e seus enigmas. No mercado de oferta de serviços e mercadorias, a medicina clássica divide espaço com as “novas tecnologias” que analgesiam o sofrimento humano, propagam a “felicidade” e a vida longeva, quiçá eterna. Os corpos que antes eram necessários para a tarefa civilizatória de erguer uma nação, hoje são cultuados como objetos de consumo para o mercado e mediatizados pela sociedade enquanto veículos da vida humana. No motor dessa nova sociabilidade imposta pelo capital está a indústria do consumismo. Entre os vários ramos que a compõem está a indústria farmacêutica. No seu projeto expansivo, além de “vender a saúde” e de prescrever as novidades “revolucionárias” para seus clientes médicos, controla os contextos clínico-hospitalares e os ambientes de pesquisa. Os produtos sob forma de “promessas milagrosas” veiculam de forma silenciosa e permanente os valores da cultura consumista, penetrando no imaginário coletivo e nas relações sociais mais íntimas, agudizando o individualismo, a supervalorização do prazer, dos padrões massacrantes de beleza e saúde. Nessa lógica, a família também se torna um objeto de intervenção do mercado, um meio para facilitar o acesso a esses artefatos que prometem a cura e/ou a felicidade. No desempenho dessa função torna-se, ao mesmo tempo, uma incubadora de indivíduos movidos por essa cultura do consumo desenfreado.

IHU On-Line - A partir da lógica do consumo e do mercado, quais são as necessidades de saúde da sociedade? 

Rosangela Barbiani - As necessidades da sociedade passam a ser aquelas que podem ser “saciadas” pelo mercado. Há aí uma lógica perversa que inverte os sentidos das noções de demanda e necessidade. As necessidades que são por natureza produtos do viver no coletivo, no âmbito dos determinantes sociais da saúde e que remetem à discussão sobre desenvolvimento social e econômico são transmutadas para a ordem do individual, no nível de demandas por um determinado produto ou serviço. Assim, nossas “necessidades” passam a ser vigiadas e tuteladas pelo mercado, que invade nossa intimidade utilizando-se da pedagogia do consumo para nos convencer a resolver nossos problemas, comprando soluções. Para todos os males há um “remédio” e para evitá-los basta seguir com disciplina e fé as profecias dos programas propagandeados na mídia televisiva, jornalística, eletrônica, radiofônica. No círculo que se estabelece, observa-se a posição dos sujeitos como seres–pacientes cada vez mais dóceis e receptivos às prescrições e prognósticos provenientes de complexos aparatos diagnósticos, hospitalares e de drogas quimicamente manipuladas.
IHU On-Line - O que podemos entender pela pedagogia da medicalização?

Rosangela Barbiani - Utilizo este termo para chamar à atenção sobre o caráter histórico e educativo sobre qual os processos civilizatórios se constroem no tempo. As discursividades e seus mecanismos ideológicos incidem diretamente sobre nossos padrões culturais de vida e de consumo. São apreendidas socialmente, seja por transmissão ou por internalização, isto é, passam a ser instituídas e naturalizadas nas práticas sociais e nos comportamentos individuais como legítimas. Um exemplo disso é a automedicação e a proliferação do recurso aos medicamentos como a forma mais eficiente e rápida de resolver e até prevenir qualquer tipo de mal-estar. Essa prática, antes predominante na população idosa e adulta, agora é naturalmente disseminada entre os jovens e as crianças. Outra evidência dos tempos de medicalização da vida social está na geografia dos nossos bairros: ricos ou pobres são invadidos por farmácias, salões de beleza e, mais recentemente, por academias esportivas. Se o mercado se expande é porque há consumo. Se há consumo, um dos mecanismos que o move é a pedagogia da medicalização.  

IHU On-Line - Quais as características do processo de medicalização da família brasileira? Como entram aqui nessa questão o Estado, a higiene e a moral?

Rosangela Barbiani - Quando analisei o processo de medicalização da família brasileira, encontrei o fenômeno “enraizado” em um curso civilizatório alicerçado em cinco configurações sócio-históricas: 
a) na própria história da sociabilidade brasileira, onde a “família” é educada e moralizada de acordo com os ícones da “higiene cidadã”, impulsionadores do modo capitalista de pensar;

b) na contextualização histórica de como essa cidadania foi sendo produzida, ou seja: na forma como higiene, saber médico e controle social foram emoldurando perfis de infantes e jovens aptos à civilidade societal;

c) na forma como a ciência se legitimou nesse modelo biologizador do social e na produção de conhecimentos ratificadores da ordem posta;

e por fim

d) na história da criação e operacionalização das políticas sociais, especialmente às de saúde e educação, como dispositivos estratégicos de afirmação da ideologia hegemônica de regulação pela via da medicalização da vida social;

Essas configurações determinaram a convergência de um cenário propício à intervenção na família colonial brasileira onde três fenômenos se associaram: a emergência da categoria infância “desvalida”, isto é, à mercê de uma família sem competências ao cuidado e proteção; a união estratégica das disciplinas educação e saúde, como instrumentos de combate à ignorância e doenças e, na sequência, a medicina e seus agentes como guardiões da proteção social na vigilância higiênica e sanitária. Na mediação política dessa rota civilizatória, estava o Estado, alinhavando a ideologia higienista, não só com o seu apoio político, como na instituição de políticas e legislações correlatas. Essa ordem social atravessa os séculos, sofrendo mudanças, porém subsistindo no tecido social sua lógica e racionalidade. 

IHU On-Line - Que ideias a senhora apresenta no trabalho “A medicalização do fracasso escolar e a infância (mal)tratada”? 

Rosangela Barbiani - Abordo as relações entre a saúde e a educação no processo brasileiro de higienização dos costumes instaurado no início do século XX, quando o Brasil assume a identidade republicana. As escolas nascem incorporando um modelo de ciência e de educação em que os indicadores de desempenho escolar individuais foram se constituindo em mecanismos seletivos e definidores do sucesso e do fracasso dos alunos. A classificação dos comportamentos na relação binária normal-anormal, herdada com a invenção da infância moderna, produz a gestão controlada da exclusão, um dos mais graves mecanismos de violação de direitos. No passado recente, os alunos que não preenchiam os critérios de normalidade na aprendizagem eram objeto de tratamentos especializados, geralmente realizados por profissionais do campo da saúde. Seus diagnósticos: débeis, retardados, instáveis, emotivos, tímidos, deprimidos, tarados, desconfiados, perversos, fatigáveis, neuropatas e psicopatas, desajustados, desatentos, hipostênicos, adenoideanos, precoces, entre muitas outras designações. Hoje, com o vocabulário renovado, nomeamos nossos infantes de crianças e adolescentes “problemas”, colcha de retalhos, despaternalizados, agitados, agressivos, violentos, cacos, trapos, hiperativos, mal-educados, desinteressados, debochados, infratores, enfim, alunos “incomodativos”. Essas expressões, extraídas de encaminhamentos das escolas, aos serviços de saúde que analisei em uma pesquisa revelam a presença do fenômeno, reatualizado. 

A medicalização da saúde escolar endereça as dificuldades dos alunos no processo de ensino a dificuldades exclusivamente pessoais (neurológicas, visuais, auditivas, de fala, psicológicas e/ou nutricionais) ou familiares. A noção de comportamento disfuncional é repassada à família, seja por sua forma de manejo “ao problema”, seja por sua autoridade em resolvê-lo. Entretanto, as famílias contemporâneas ressentem-se de um saber que já não é mais seu, na condução do tratamento às suas necessidades de saúde. O poder-saber é propriedade dos especialistas e dos mecanismos diagnósticos e terapêuticos disponíveis no mercado. Nessa lógica, as drogas do bom comportamento como o ritalin passam a ser desejadas e ministradas como um antídoto ao fracasso escolar. Eis o impasse civilizatório a ser enfrentado: a infância (mal)-tratada!

IHU On-Line - Gostaria de acrescentar mais algum comentário sobre o tema?

Rosangela Barbiani - Vivemos uma epidemia contemporânea que podemos nomear de ideologia do consumo da “saúde” irradiada no seio da família, sendo seus efeitos ainda ignorados do ponto de vista civilizatório. Nesse sentido, na dialética das rupturas e continuidades, a regularidade na qual a medicalização social se reconfigura é a silenciosa permanência da ideologia eugênica, nesse tempo alinhada à pedagogia do consumo, a serviço da avidez da sociedade do capital, forjada lado a lado à constituição de nossa formação social. 

Fonte: IHU On-Line

"Dos Delitos e das Penas", por Parcilene Fernandes

PICICA: "Os dois questionamentos a seguir apresentam a objetividade e sagacidade do pensamento de Beccaria, neles é possível novamente compreender que os argumentos mais simples foram por muito tempo obscurecidos por certos interesses e, de certa forma, em muitas situações ainda o são.

Desejais prevenir os crimes? Fazei leis simples e claras; e esteja o país inteiro preparado a armar-se para defendê-las, sem que a minoria se preocupe constantemente em destruí-las. Que elas não favoreçam qualquer classe em especial; protejam igualmente cada membro da sociedade; tema-as o cidadão e trema apenas diante delas. O temor que as leis inspiram é saudável, o temor que os homens inspiram é uma fonte nefasta de delitos.

Desejais evitar os crimes? Caminhe a liberdade acompanhada das luzes. Se as ciências produzem alguns malefícios, é quando são pouco difundidas; porém, à proporção que se espalham, as vantagens que propiciam se tornam maiores."


Dos Delitos e das Penas


Por

Bacharel em Psicologia. Mestre em Ciência da Computação pela Universidade Federal de Santa Catarina - UFSC. Coordenadora e professora dos cursos de Sistemas de Informação e Ciência da Computação do CEULP/ULBRA. 

 


View of Daniel Defoe (1660-1731) – Fonte: The Bridgeman Art Library
 
O livro “Dos delitos e das penas”, de Beccaria, é uma obra que reflete a consciência crítica sobre um tema, em muitos aspectos, de difícil inovação. Foi escrito no século XVIII, em meio à forte influência advinda da inquisição e da tirania de alguns soberanos. Esse livro, antes de qualquer outro aspecto técnico, discorre sobre a liberdade humana. O autor utiliza uma argumentação lógica e sucinta para demonstrar algumas verdades que a ele não são apenas necessárias, mas, em alguns casos, vitais para iluminar o pensamento sombrio que recaía sobre o significado dos delitos e das penas no contexto em que foi escrita a obra.

Um dos pontos enfatizados por Beccaria é que "as vantagens da sociedade devem ser distribuídas equitativamente entre todos os seus membros", desta forma fica evidente que o seu pensamento causaria um mal-estar na sociedade da época. Ele inicia suas argumentações trabalhando com o princípio de que a "verdade é uma e a mesma em toda a parte". Logo, já deixa claro que abomina o fato da lei ser adequada a um dado contexto ou a um certo indivíduo. Sobre isso, ele diz:

Qualquer que seja a conclusão de todas essas questões, apenas direi que as penas das pessoas de mais alta linhagem devem ser as mesmas que as dos mais ínfimos cidadãos. A igualdade civil é anterior a todas as diferenças de honras e de riquezas. Se todos os cidadãos não dependerem de modo igual das mesmas leis, as distinções não serão mais legítimas.

O autor construiu suas argumentações a partir de certos questionamentos, desde qual seria a origem das penas, ou em que se baseia o direito de punir, até sobre como diferenciar os crimes e como estabelecer suas penas. Mostrou-se desde o início preocupado com os costumes da época, que atribuíam uma certa divindade ao carrasco que possuía o direito de torturar em nome de uma verdade obscura.
 
Tortura na Idade Média – Fonte: Hulton Archive/Getty Images
 
Numa revisão da história, Beccaria discorreu que "as leis foram as condições que agruparam os homens, no início independentes e isolados, à superfície da terra". Acrescenta ainda que o homem tem uma forte tendência ao despotismo. De certa forma, é observável em todas as sociedades, desde os agrupamentos humanos iniciais, que o mais forte quer impor seu poder sobre o mais fraco. Assim, é mister que tal característica seja relevante ao delinear as leis que regem um povo. Pois, segundo ele, "somente a necessidade obriga os homens a ceder uma parcela de sua liberdade", então se ele quer ter segurança nessa convivência em comunidade, ao compreender a sua própria natureza, entenderá que é interessante abandonar sua condição de homem livre em termo absoluto, para que o outro, com características tão similares às suas, não venha também a desejar usurpar-lhe algo, ou invadir seus domínios.

A partir dessa reflexão, o autor concluiu que a "reunião de todas essas pequenas parcelas de liberdade constitui o fundamento do direito de punir". Desta forma, quando no exercício do poder houver um afastamento deste fundamento, tal ato constituirá abuso e não justiça. Como consequências desses princípios, o magistrado, que é parte da sociedade, não pode em nome da justiça aplicar leis que não estão previstas no código. Pois, "se o juiz se faz mais severo do que a lei, ele se torna injusto, pois aumenta um novo castigo ao que já está prefixado".

Sobre a questão da “interpretação das leis”, Beccaria desenvolveu vários argumentos, especialmente no que tange a questão do direito que um juiz tem de fazer a leitura da lei ao seu bel prazer. Para ele, a lei deve ser definida e interpretada pelos legisladores, cabendo aos juízes executá-las. Sendo assim, o juiz não pode interferir, em nome de suas crenças e valores, para o bem ou para o mal do acusado.

O autor utiliza os fundamentos da Lógica Clássica para estabelecer o silogismo sobre o qual o juiz deveria se ater ao estabelecer a culpabilidade ou inocência de um indivíduo, assim, tem-se que: "a maior deve ser a lei geral; a menor, a ação conforme ou não à lei; a consequência, a liberdade ou a pena". Logo, o juiz não poderia levantar questões que não estivessem sobre a regência dessa estrutura lógica, evitando, assim, caminhos incertos e reflexões obscuras.

Para o autor, "se cada cidadão tem obrigações a cumprir para com a sociedade, a sociedade tem igualmente obrigações a cumprir para com cada cidadão", pois "a natureza de um contrato consiste em obrigar igualmente as duas partes contratantes". Nesse ponto, ele remete sua argumentação à teoria do Contrato Social, de Rousseau, e discorre sobre a balança tênue que existe equilibrando as relações sociais a partir dos direitos e deveres das partes que as constituem.
 

O homem muitas vezes é levado, segundo o autor, pelo axioma comum de que há um espírito na lei a ser consultado, tal qual um oráculo que tudo sabe, tudo entende e que para tudo tem uma resposta. O grande problema em interpretar livremente uma lei é se deixar levar pela emoção de axiomas gerados pela ignorância, pois "cada homem tem a sua maneira de ver; e o mesmo homem, em épocas distintas, vê diversamente os mesmos objetos". Assim, por essa diversidade de visões sobre um mesmo tema, é que não se pode construir verdades tendenciosas. Pois, cada homem carrega em si um conjunto de verdades que pode ser aplicado segundo seu interesse e sua necessidade. Ainda que não haja uma verdade universal, é necessário o estabelecimento de regras gerais que poderão nortear e sustentar a vida em sociedade. Acrescenta ainda, que "com leis penais cumpridas à letra, qualquer cidadão pode calcular exatamente os inconvenientes de uma ação reprovável; e isso é útil, pois esse conhecimento poderá fazer com que se desvie do crime".

Um ponto ressaltado no livro de Beccaria e que é uma evidência cada vez mais latente nos dias atuais, é o fato de que "as leis e os usos de um povo estão sempre atrasados em vários séculos em relação aos progressos atuais".
 

Como exemplo, é possível citar os avanços na área da informática que fizeram surgir novas formas de crimes e de vítimas. No entanto, existem poucas leis que lidam com tal situação. Isso dá margem a necessidade de buscar nas analogias formas eficazes para a compreensão de um crime. No entanto, uma analogia inadequada pode acarretar em inúmeros problemas e afastar a lei do seu objetivo maior, o alcance da justiça.

Ao tratar dos indícios do delito e da forma dos julgamentos, Beccaria estabeleceu um teorema geral que permite calcular a certeza de um fato e o valor que alguns indícios têm para um dado crime. No teorema ele demonstra que:

Quando as provas de um fato se apóiam todas entre si, isto é, quando os indícios do crime não se mantêm senão apoiados uns nos outros, quando a força de inúmeras provas depende de uma só, o número dessas provas nada acrescenta nem subtrai na probabilidade do fato: merecem pouca consideração, porque, se destruís a única prova que parece certa, derrocareis todas as demais.

Quando, porém, as provas independem umas das outras, isto é, quando cada indício pode ser provado separadamente, quanto mais numerosos forem esses indícios, tanto mais provável será o delito, porque a falsidade de uma prova em nada influi sobre a certeza das restantes.

A coerência desse raciocínio é observada no fato de que o teorema é baseado numa regra que apresenta o quanto as provas que se condicionam em outras podem ser frágeis e passíveis de refutação. É evidente que fatos encadeados podem ser usados para solidificar uma dada consequência, no entanto, é preciso que aquele que julga tal ato compreenda que um fato falso desmorona o encadeamento e impossibilita que se encontre o consequente final dos condicionais.
 
 
Ainda que seu raciocínio seja extremamente lógico e, em alguns casos, ele tenha a tendência de buscar quase uma demonstração matemática, o autor admite que, sendo o Direito uma ciência subjetiva, "toda certeza moral não é senão uma probabilidade, que merece, porém, ser considerada como uma certeza, quando todo homem de bom senso é obrigado a lhe dar o seu consentimento".

Beccaria distinguiu as provas de um delito em duas categorias: provas perfeitas e provas imperfeitas. "As provas perfeitas são aquelas que demonstram positivamente que é impossível ser o acusado inocente. As provas imperfeitas derivam-se do fato de que a possibilidade de inocência do acusado não é excluída". Então, pode-se concluir que basta uma prova perfeita para condenar um indivíduo e que é necessário um número muito grande de provas imperfeitas para provar que, juntas, constituem a certeza (ainda que relativa) de que o acusado é culpado.

Seguindo sua tendência em explicar suas teorias de forma lógica, Beccaria discorre sobre uma proposição que, segundo ele, é muito simples, que diz: "ou o crime é certo, ou é incerto. Se é certo, apenas deve ser punido com a pena que a lei fixa, e a tortura é inútil, porque não se tem mais necessidade das confissões do acusado. Se o crime é incerto, não é hediondo atormentar um inocente? Efetivamente, perante as leis, é inocente aquele cujo delito não está provado". Com essa proposição, ele demonstra sua aversão à tortura como forma de identificar a culpa ou inocência de um acusado. Essa proposição simples (vale ressaltar que o simples não é simplório, mas carrega em si uma certa “suficiência” que refuta muita argumentação complexa) deve ser a máxima de qualquer código penal (“o acusado é inocente até que se prove o contrário”, Código Penal Brasileiro).

A partir de Beccaria, foi apresentada com mais clareza a necessidade de se estabelecer a duração dos processos e, principalmente, o tempo necessário para sua prescrição. Segundo o autor, esses fatos já devem ser definidos a priori, por lei, assim, evitaria que os juízes exercessem a função de legislador, ou que algumas situações injustas viessem a ocorrer. Para ele, podem ser distinguidas duas espécies de crimes: a dos crimes horrendos, que se inicia com o homicídio e engloba toda a progressão das formas mais terríveis de assassinatos; e a dos crimes menos hediondos do que o homicídio. No código penal brasileiro, também comete crime hediondo aquele que subtrai a vida de outrem e, para esses crimes, a pena é mais dura e o tempo de prescrição é maior. No entanto, há inúmeras críticas com relação ao Código Penal Brasileiro, especialmente no que tange às questões relativas à progressão da pena.

Ao demonstrar sua opinião contrária à pena de morte, Beccaria constrói seu melhor argumento, como pode ser verificado adiante:

A soberania e as leis nada mais são do que a soma das pequenas partes de liberdade que cada qual cedeu à sociedade. Representam a vontade geral, que resulta da reunião das vontades individuais. Mas quem já pensou em dar a outros o direito de lhes tirar a existência? Será o caso de supor que, por sacrificar uma parte ínfima de sua liberdade, cada indivíduo tenha desejado arriscar a própria vida, o bem mais precioso de todos?

Ou tem o homem o direito de suicidar-se, ou não pode passar tal direito a outrem nem à sociedade toda.

A pena de morte, pois, não se apóia em nenhum direito. É guerra que se declara a um cidadão pelo país, que considera necessária ou útil a eliminação desse cidadão.
 
 
A partir do entendimento de como se dá a doação da liberdade para o alcance da justiça, o autor desenvolve uma disjunção que implica, necessariamente, em dois caminhos obscuros. Assim, ele demonstra que a pena de morte não nos remete a nenhuma consequência justa, qualquer caminho que se segue para validá-la é por si só um caminho vicioso e sombrio.

O autor enfatiza, ainda, que o rigor do castigo não determina a sua eficácia em coibir novos atos da mesma forma ilícitos. Ou seja, que não adianta executar uma ação brutal e rápida (como a pena de morte) se a continuidade de um ato possibilita mais recordação do que a violência instantânea. Maquiavel já argumentou sobre isso em “O Príncipe”, que o mal deve ser feito de forma rápida, se a pessoa não quiser ser lembrada por ele. Já as boas ações devem ser realizadas com calma e de forma constante, assim dará a impressão que o homem que a faz é melhor do que talvez seja. É claro que as situações supramencionadas são diferentes, no entanto, a ideia é semelhante. A visão de permanecer preso numa cela por trinta anos é menos poética e mais apavorante do que uma morte rápida. A natureza humana tende a desafiar o perigo extremo, mas teme a dor constante e a ausência de liberdade.
 
 
Sobre a pena aplicada a crimes aparentemente semelhantes, é observado que no código penal brasileiro há uma diferenciação entre a pena para o roubo que é feito com violência e aquele em que é retirado o bem do cidadão, sem, no entanto, atacá-lo fisicamente. Beccaria, diz que "o roubo com violência e o roubo com astúcia são crimes totalmente diversos; e a política sã deve admitir, mais ainda do que a matemática, o axioma certo de que entre dois objetos heterogêneos há uma distância infinita".

Um ponto em que Beccaria sempre retorna é a questão da igualdade civil, desta ser "anterior a todas as diferenças de honras e de riquezas". Essa preocupação constante é explicável especialmente tendo em vista a época em que o livro foi escrito. Num mundo em que a barbárie é pregada pela mesma fonte de conforto e amor, que é a igreja, é compreensível que há uma inversão de valores e quem percebe isso e tenta confrontar tal situação, tem que fazê-lo de forma insistente. Mas, também, parece ser uma temática atemporal, dada as inúmeras discussões e protestos atuais em torno das questões relacionadas aos Direitos Humanos. 

Os dois questionamentos a seguir apresentam a objetividade e sagacidade do pensamento de Beccaria, neles é possível novamente compreender que os argumentos mais simples foram por muito tempo obscurecidos por certos interesses e, de certa forma, em muitas situações ainda o são.

Desejais prevenir os crimes? Fazei leis simples e claras; e esteja o país inteiro preparado a armar-se para defendê-las, sem que a minoria se preocupe constantemente em destruí-las. Que elas não favoreçam qualquer classe em especial; protejam igualmente cada membro da sociedade; tema-as o cidadão e trema apenas diante delas. O temor que as leis inspiram é saudável, o temor que os homens inspiram é uma fonte nefasta de delitos.

Desejais evitar os crimes? Caminhe a liberdade acompanhada das luzes. Se as ciências produzem alguns malefícios, é quando são pouco difundidas; porém, à proporção que se espalham, as vantagens que propiciam se tornam maiores.

A inteligência está na sensibilidade de perceber que, "sob boas leis, o homem apenas perdeu a nefasta liberdade de cometer o mal". O ponto mais interessante nessa obra está na constatação tão atual de que "a maneira mais segura, porém ao mesmo tempo mais difícil, de tornar os homens menos propensos à prática do mal é aperfeiçoar a educação".
 

BECCARIA, Cesare. Dos Delitos e Das Penas – tradução de Torrieri Guimarães. São Paulo: Martin Claret, 2002.